La vista judicial, seguida en dos sesiones a puerta cerrada, contra los cuatro menores que fueron detenidos por su presunta relación con la muerte de un marroquí a puñaladas ha quedado visto para sentencia.
Los cuatro acusados, que permanecen internos en el centro de Punta Blanca (dos de ellos tras conseguir fugarse), prestaron declaración ante el juez de menores y no precisamente para ratificarse en lo dicho en su día en sede policial y judicial. De hecho, tal y como han confirmado fuentes judiciales a El Faro, los menores cambiaron completamente sus tesis de defensa. Así, tres de ellos intentaron exculpar al cuarto insistiendo en que aquella madrugada del 25 de agosto de 2014 en la que falleció el marroquí Said Abriual, no estaba en la zona escenario del crimen, muy cerca de la frontera. Esa fue una de las líneas que causó sorpresa sin que se pueda concluir a qué obedece el cambio. La otra pasa porque uno de los menores asumió toda la culpabilidad de los hechos mientras que los dos restantes manifestaron que si bien estaban allí solo miraban, es decir, no llegaron a desempeñar papel delictivo alguno en este crimen. Las manifestaciones de todos ellos escuchadas en la primera sesión de juicio oral (celebrada el jueves) chocan con las que en su día fueron prestadas durante la fase de instrucción. Al margen de las declaraciones de los cuatro menores, se contó con la testifical de un testigo que sí implicó a todos los imputados en la agresión mortal que terminó con la muerte, a puñaladas, del joven, que tenía 24 años. ¿Y en qué situación queda el menor que reconoció la agresión? Su abogado alegó legítima defensa, toda vez que insistió en que lo único que hizo fue defenderse del fallecido, que también le estaba atacando. El caso ha quedado visto para sentencia con las cartas que se esperaban puestas encima de la mesa. Las distintas defensas argumentaron la absolución para sus patrocinados mientras que el Ministerio Fiscal elevó a definitiva su petición de hasta 8 años de internamiento en Punta Blanca. La Acusación entiende que los cuatro menores están implicados de una u otra manera en las cinco puñaladas que destrozaron la vida de Said Abriual. Una de ellas fue mortal de necesidad: la recibida en el pecho, que le produjo una lesión en el corazón que dejó de bombear causando la muerte, de forma violenta, a los pocos minutos. Los cuatro menores, de entre 14 y 17 años, están presuntamente relacionados, según el Ministerio Fiscal con un delito de homicidio con la circunstancia agravante de abuso de superioridad (eran 4 contra uno y además armados) además de otro de robo con violencia e intimidación en grado de tentativa, ya que el objetivo final del ataque que terminó con la vida de Said fue el del arrebatarle sus pertenencias. Solo para uno de los cuatro detenidos, añade un tercer delito contra la salud pública porque en el cuartillo al que accedió la Policía para detenerle se encontró algo más de 2,5 kilos de hachís. Fiscalía pide que le sean impuestas medidas de internamiento en centro cerrado de hasta 8 años, que se verán complementados con otro periodo de libertad vigilada y medidas de internamiento semiabierto. En su informe la Fiscalía diferencia el grado de implicación que cada uno de los menores. Así, el llamado M.A.O., de 16 años, está señalado como la persona que esa mañana llevó la ‘voz cantante’ en un ataque en el que se habían puesto de acuerdo los cuatro menores. M.A.O fue quien sacó una navaja para, ante la negativa de la víctima a entregar sus pertenencias, primero amenazarle para, después, clavársela en varias ocasiones en distintas partes del cuerpo. Los otros tres menores, llamados M.M.A., de 14 años; K.D.M., de 17; y M.Y.A.E., de 15, se encargarían de agredirle de forma simultánea. Para el cabecilla, el Ministerio Fiscal pide que les sean impuestas una medida de internamiento en centro cerrado de 8 años complementada con otra de libertad vigilada de 5 y un internamiento semiabierto de 2, de los cuales los tres últimos serán en libertad vigilada. M.A.O., de 16 años, es el único de los menores que está acusado de los tres delitos: homicidio, robo con violencia y contra la salud pública. En el caso de M.M.A. y M.Y.A.E., de 14 y 15 años, se propone que les sean aplicadas medidas de internamiento en centro cerrado durante 5 años, complementada con libertad vigilada durante tres más. Para K.D.M., sobre el que pesa la circunstancia agravante de reincidencia al constar como condenado por un robo con intimidación cometido solo meses antes del crimen, Fiscalía propone 8 años de internamiento en centro cerrado, complementados con otros 5 años de libertad vigilada bajo supervisión del Área de Menores.






