El Gobierno presidido por Mariano Rajoy ha tomado una de esas medidas que muchos consideran progresistas y es que en unos momentos de crisis como los actuales, servir de avalistas de los más de ocho mil Ayuntamientos que hay en nuestro país para que los mismos abonen cerca de treinta y cinco mil millones de euros que debían a los proveedores. Una situación que está provocando verdaderos problemas en muchas empresas a nivel de todo el país por ese retraso. Sin ser la Ciudad Autónoma una de las que peor tenían esta situación, el Gobierno de Juan Vivas ha dado un paso adelante y se ha sumado a esta posibilidad. Pero aunque existían métodos propios, si por delante te dan unas medidas más ventajosas, tanto en años como en tipo de interés, lo lógico es el paso que se ha dado. Estamos ante el inicio de una nueva etapa, donde todas las administraciones, es una exigencia del Gobierno, están obligadas a que los abonos a proveedores se hagan en el tiempo marcado por la legislación.





