La denominada ‘Operación Sextante’ se ha saldado con la detención de 22 personas e imputación de 851, entre ellas una en Ceuta, por su presunta relación con las falsificaciones de titulaciones náuticas.
El operativo, dirigido por la Benemérita de Cádiz, es muy similar a la que el año pasado llevó a cabo la Guardia Civil de Ceuta en el que se detuvo a media docena de personas y se imputó a casi doscientas. Lo es en cuanto a la detección de una trama que permitía la obtención de títulos sin superar las pruebas obligadas. El Instituto Armado tuvo conocimiento de lo que estaba pasando tras saber, en octubre del pasado año, que una persona vinculada al mundo náutico estaba proporcionando títulos de patrón de yate, de embarcación de recreo y navegación básica de manera fraudulenta, a cambio de una suma de dinero. Así, mientras otras academias cumplen con la legalidad a la hora de ofrecer estas titulaciones obligando a sus alumnos a cumplir un ciclo de prácticas y a examinarse, se había constituido un entramado para facilitarlas de manera irregular.
La investigación partió de la provincia de Cádiz, de donde son casi 500 de los imputados. Entre las personas relacionadas con esta trama hay responsables de federaciones de motos náuticas, de Vela y otras asociadas a Protección Civil que engañaron al Ayuntamiento de San Fernando (Cádiz) para conseguir subvenciones por unos cursos que nunca se impartieron.
Tirando del hilo la Guardia Civil supo de la existencia de distintas entidades que trabajaban en connivencia con estas malas artes, lucrándose a cambio de incurrir en esta ilegalidad. Se pudo comprobar con distintas administraciones autonómicas que se estaban expidiendo gran cantidad de titulaciones, sin que, en la mayoría de los casos, los titulares de las mismas figuraran en sus bases de datos y contaran con una copia del examen realizado por ellos.
Entre los detenidos están los que expedían y cobraban los títulos falsos y entre los imputados los que pagaban por la obtención de esa titulación, a sabiendas de que estaban incurriendo en el favorecimiento de esta ilegalidad. En ocasiones sí que hacían los exámenes pero era recibiendo la plantilla de examen y la hoja autocopiable con las respuestas correctas.
Amenazas a los componentes del tribunal
Los agentes del Instituto Armado han comprobado que algunos de los componentes de los tribunales que corregían los exámenes habían sido coaccionados y amenazados por los presidentes de las federaciones para que fueran partícipes del fraude. Se les amenazaba con perder su empleo. Los miembros de estos tribunales examinadores figuraban como parte de un tribunal de dos o más provincias donde se realizaban las pruebas.






