Un grupo de 13 subsaharianos que estaban acogidos en el CETI abandonó ayer Ceuta para ser atendidos por oenegés en Jaén. Los integrantes del grupo partieron en la mañana de ayer protagonizando una salida distinta a la que se lleva a cabo con los que marchan con orden de expulsión bajo el brazo con destino a CIE. En este caso, al tratarse de los llamados vulnerables, forman parte de traslados gestionados por el área de Migración y son atendidos por oenegés ubicadas en diferentes puntos de la península. En este caso concreto acuden a Jaén.
La salida de ayer se suma a la que se produjo la semana pasada, en este caso protagonizada por ciudadanos de Guinea Conakry que marcharon directamente a un centro de internamiento peninsular, barajándose su posterior expulsión a su país de origen. Aquel traslado provocó un inesperado desplazamiento de subsaharianos, compatriotas de los expulsados, hasta la Jefatura Superior. Imágenes que antes no se habían producido y que fueron el reflejo del apoyo prestado por los guineanos a sus compatriotas.
Mientras, el CETI sigue manteniendo el mismo nivel de acogidos, incluido dentro de la capacidad que dispone el centro del Jaral. Las entradas que se van produciendo por goteo se combinan con las salidas que se coordinan por parte de Interior o del área de Migraciones dictando las llamadas listas de las maletas. De esta manera se está evitando llegar a las situaciones de colapso que se alcanzaron hace un par de veranos tras el repunte migratorio que sufrió, de lleno, la ciudad autónoma, ahora trasladado a Melilla.






