Cuando el tiempo lo permite, mis obligaciones me dejan, mis ganas me dan su pleitesía, suelo sentarme lo más cerca posible de la orilla del mar para contemplar esas vistas que me transmiten unas energías especiales.
Dicen que los cangrejos, los que hemos nacido bajo ese signo zodiacal, tenemos estas tendencias de estar en nuestro líquido elemento.
Hace unos días se acercó y se puso junto a mí una chavala que rondaría los veinte años. Me quedé un poco perplejo, ya que jamás me había ocurrido esta escena, además pensé rápidamente que había gran cantidad de espacio en toda aquella playa, y precisamente se puso al lado mía.
Ella me miró, me lanzo una sonrisa, y me empezó a hablar:
• Buenos días. Hoy hace un magnífico día para estar aquí, junto a esta belleza de mar, esta tranquilidad que se percibe, y me imagino que te habrás quedado un poco fuera de ti, por tener una nena junto a ti. No es por una equivocación, y menos por ser una buscona, sino es por una sola cosa. Mis padres, siempre me dijeron que cuando tuviera alguna duda, fuera a buscar los consejos de una persona mayor, y aunque esté feo decirlo, con tu fisonomía, y tu falta de pelo he llegado a la conclusión que podrías ser mi fuente de información, hacia mis dudas.
• Creo que aunque no te conozca, y tampoco sepa lo que me vas a preguntar, es una buena elección la que has hecho, ya que aunque no me considere viejo, pero seguro que habré tenido un poco más de recorrido por la vida, y quizás al escuchar tus dudas, yo las hubiera tenido en mi recorrido por esta vida con mucha más anterioridad que tú. Dime y no te de corte en qué podría ayudarte.
• Ahora mismo tengo tantas dudas para mí futuro, que no sé si optar por marcharme a darme una vuelta por el mundo, o seguir estudiando lo que me gusta en estos instantes.
• La verdad que es una gran decisión, y aunque yo haya tenido estás mismas vías, no podría decirte cuál será la mejor versión para ti. Solo te podría decir que: Yo cuando tenía tu edad siempre hacia lo que me venía en gana, algunas veces tropezaba, y otras daba en la diana, pero una persona me dijo que: la Naturaleza es sabía, y que en las mujeres, que realmente es la cuidadora de la especie, es mucho más pensativa y sabe lo que hará para ese futuro mejor para los suyos".
Por eso te doy un poco de libre albedrío, y seguro que darás con la solución tú solita. Más también te advierto que salir de nuestro lugar de vivencias, y explorar el mundo, es perfecto, ya que verás cosas nuevas, y serán muy beneficiosas para tu futuro.
Me miró, me volvió a dar una sonrisa, se levantó y marchó hacia una de las salidas de la playa.
Yo la verdad que me quedé tranquilo, ya que por fin me sentí útil, para la sociedad, al dar mi opinión sobre algo que podría cambiar una vida.
Espero no haberme equivocado.






