Conducía un coche sin papeles, precisó asistencia y rompió la valla y una acera Un joven conductor que había protagonizado un peligroso episodio de tráfico en la calle Narváez Alonso sobre las 18:30 horas de ayer, declaró en una primera versión horas más tarde ante la Policía Local que su coche había sido robado con la intención de hacer creer que él no manejaba el coche en el momento de los hechos pero en una segunda versión confesó que en realidad el vehículo era de su propiedad y que no contaba con los seguros requeridos.
Todo ello lo mantuvo después de, supuestamente, haberse saltado en la citada calle de nuestra ciudad, colindante al Centro Penitenciario Los Rosales, una señal de contramano y posteriormente y a mayor velocidad de la permitida avanzar por la cuesta llegando incluso a golpear y dañar una valla de hierro además de chocar contra el acerado, algo que no obstante evitó que el coche se llevara por delante a dos niños que estaban en ese momento jugando en el barrio. Asimismo, cabe destacar que tanto el conductor como el copiloto precisaron de asistencia médica con leves contusiones en la cabeza.
"Ahora podríamos estar hablando de niños muertos"
Cuentan los vecinos de la calle Narváez Alonso, ubicada al lado del Centro Penitenciario Los Rosales, que lo que ayer sucedió "se venía venir, es decir, que un conductor imprudente se saltase la señal e irrumpiera por la calle poniendo en peligro a los vecinos". En este sentido, los vecinos, testigos presenciales del episodio de ayer, indican que "ha podido haber dos muertes hoy, la de dos niños, ¿porque qué hubiera sucedido si el coche no hubiera chocado con la acera y se hubiera llevado por delante a los dos niños a esa gran velocidad?", se preguntan. Asimismo, los vecinos se muestran "hartos porque llevamos mucho tiempo exigiendo un control policial porque vemos que la señal de contramano no la respeta nadie y aquí los coches entran sin respetar el código de circulación, con el peligro que esto supone", concluyen.






