61 puntos que han llamado la atención de todo el fútbol español. La pasada temporada de la Agrupación Deportiva Ceuta fue un auténtico éxito, logrando magníficos resultados deportivos y exprimiendo al máximo su corto margen económico.
Sin embargo, con la gloria cosechada del pasado curso, llega la obligación a reinventarse. La entidad deportiva se ha despedido de futbolistas esenciales en el esquema de juego del equipo.
El fútbol profesional no perdona y siempre tras un éxito deportivo suele llegar la reconfiguración del vestuario. Jugadores que han brillado en el Estadio Alfonso Murube ahora hacen las maletas hacia otros escenarios.
Salidas importantes

Las salidas de Youness Lachhab, Rubén Díez o Aisar Ahmed suponen un golpe para la entidad, al perder a activos de un gran rendimiento. Además, se asumen otras despedidas que eran inevitables, como el cierre de ciclo de Marcos Fernández tras su finalización de cesión.
Rara vez la gloria de este deporte es estática, por lo que el club tiene la tarea de reconstruir parte de la plantilla, con el fin de, al menos, igualar una campaña que es de matrícula de honor.
Mientras tanto, equipos de la categoría de plata siguen atentos a la situación de futbolistas que han dado muchas alegrías a la ciudad autónoma como son los casos de Kuki Zalazar y Kialy Koné, que parece que tiene un acuerdo avanzado con el Granada.
Un bloque sobre el que construir

A pesar de salidas relevantes, la dirección deportiva ha logrado atar a piezas importantes como son Guille Vallejo y Pedro López. Ambos cancerberos confeccionarán una meta de nivel y segura para la Agrupación Deportiva Ceuta.
Por otro lado, hay futbolistas que cuentan con contrato como Marino Illescas, Anuar Tuhami o JJ Matos, que son tomados en valor de cara a la próxima campaña.
En base a ese grupo de jugadores que ha sido el núcleo de la temporada, la AD Ceuta quiere construir otro proyecto ambicioso para conseguir la permanencia, de nuevo, en la categoría de plata.
Una dirección deportiva que cumple

Jugadores importantes abandonan las filas de la AD Ceuta cada temporada y el curso siguiente aparecerán otros nombres que acaban cumpliendo con garantías, fruto del gran trabajo que se realiza desde la dirección deportiva, encabezada por Edu Villegas.
El gaditano ha sido protagonista de fichajes que posteriormente se han revalorizado y han sido vendidos por una gran suma de dinero.
Uno de los casos más sonados fue el de Christantus Uche, jugador que ha jugado en el Crystal Palace, que venía de jugar en el Moralo B de Extremadura antes de recalar en el Ceuta.
El combinado blanquinegro lo compró por 800 euros y posteriormente fue vendido al Getafe por 500.000 euros, guardándose además un 12’5% de los derechos de una futura operación.
El Ceuta ha construido su identidad reciente sobre el esfuerzo colectivo y la estabilidad del grupo, enfrentándose ante las adversidades de equipos superiores o que pueden aportar mayores salarios.
Este mercado estival no solo traerá fichajes o salidas puntuales, sino una redefinición en busca del equilibrio entre la memoria de lo conseguido y la necesidad de seguir creciendo en la categoría de plata.
Los héroes de temporadas pasadas como Youness Lachhab, Rubén Díez o Aisar Ahmed acaban saliendo de la ciudad autónoma, pero el proyecto sigue evolucionando, desbloqueando con el tiempo nuevos escalones competitivos.
El Ceuta cambia, pero su esencia y objetivo sigue siendo el mismo: consolidarse en el fútbol profesional sin perder la identidad que lo ha traído desde el llamado fútbol de barro hasta la Segunda División.






