• Contacto
  • Horarios de Barcos by Kikoto
  • Vuelos
  • Sorteo Cruz Roja
  • COPE Ceuta
  • Portal del suscriptor
viernes 14 de agosto de 2026   
El Faro de Ceuta
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
No Result
View All Result
El Faro de Ceuta
No Result
View All Result

Un baúl de los recuerdos en papel

Por Redacción
25/08/2012 - 22:20
alt

Compartir en WhatsappCompartir en Facebook

El libro de Manuel Castillo Sempere recupera el ambiente que se vivía en ‘Ceuta la vieja’ así como los personajes que marcaron la historia de esta ciudad

“Los pueblos tienen que tener memoria, si no la tienen es como si no tuvieran alma, y Ceuta tiene alma”. Con esta premisa Manuel Castillo Sempere decidió crear su propio baúl de los recuerdos de papel, una obra compuesta por 466 páginas en las que recoge las vivencias de su niñez.
El libro ‘Ceuta, mi niñez perdida...’ pretende ser un recordatorio de esa ciudad que desapareció en el camino hacia la modernidad, de barrios y patios que quedaron en el olvido y que cuyos nombres permanecen tímidamente en los letreros que recuerdan cómo se denominaban hace décadas los distintos puntos de Ceuta.
Uno de estos lugares, y fuente de inspiración para el autor, fue el Callejón del Asilo Viejo, un lugar que atendiendo a su popularidad en la historia, compara con el Pópulo o la Viña de Cádiz, o el Barrio de Santa Cruz de Sevilla, aunque estas barriadas continúan en el callejero de estas ciudades andaluzas. Esto no ocurre con su Callejón del Asilo, que considera que debería haber sido restaurado y no derrumbado, ‘Ceuta la vieja’, desde el Puente del Cristo hasta el Puente de la Almina. Lamenta que Ceuta se ha convertido “en la ciudad del ‘aquí estaba”. El lugar donde vivía el autor fue Casa Misericordia, Convento, Asilo y Escuela Pública. Fue derrumbado en los 70.
La portada del libro muestra los niños del barrio. Las letras de la portada están precisamente escritas por un niño, su hijo. Y es que son muchas personas las que protagonizan los capítulos de esta obra, entre ellos José Fortes León ‘El Chache’, África ‘La Macho’, los Vallejo o la familia Gaona. Precisamente esta última aporta numerosos villancicos y canciones populares que ocupan un lugar importante en el libro.
Una de estas canciones era ‘Flor de montaña’, una pieza que marcó su infancia. Decía así:

“Flor de montaña,
que el agua de tu arroyo
ya no me baña,
recuerdos tristes que me acompañan...
la Virgen va caminando solita,
y no tiene más compaña
que el niño en su barriguita”.

La calidad humana que destaca el autor de su barrio también está reflejada en la dedicatoria: “A mi padre y a todos los niños del patio. Sí, y también a vosotros... los ausentes”, recoge el libro. Y es que esta obra además de pretender recuperar el pasado ceutí y recordar un barrio que ya no existe, también resalta la figura de los personajes que residían en este lugar de la ciudad.
La figura literaria más utilizada en esta obra es el retrato, muy utilizado por Azorín o Gabriel Miró, que hace posible que el lector haga un viaje a través del tiempo para situarse en los años 60 y vivir el ambiente de aquel barrio en aquella época. Tal y como asegura el autor, este libro ha sido escrito al alba, ya que se levantaba a las 5 o a las 6 para escribir los capítulos. Aquella tranquilidad le permitía “sumergirse en aquella época y vivir las situaciones pasadas como si fuera el presente”.
Castillo añora aquellos tiempos, entre otras cosas por la gran relación existente entre vecinos, que “se sacaban la silla a la calle y se ponían a conversar durante horas”. Considera que antes “se disfrutaba de las pequeñas cosas” y que la gente no tenía tanto estrés como en la actualidad. Por ello siempre recuerda la frase “no es más feliz quien más tiene sino quien menos desea y se acomoda a lo que tiene”. Dice que en Cádiz aún hay mucha gente que tiene esta filosofía.
El autor de este libro no es el único ceutí que recuerda la historia de su ciudad. En la página www.ceutaenelcorazon.es se pueden encontrar numerosos artículos para recordar aquellos maravillosos años.
Este escritor agradece la colaboración del Archivo Histórico de la Ciudad, así como la labor “magnífica y encomiable” tanto de este como de ‘El Faro de Ceuta’, casa de la que es colaborador, publicando artículos para recordar la época.
En la actualidad, Castillo reside en Cádiz, donde ocupa el cargo de jefe de Departamento de Inspección Pesquera de la Delegación Provincial de Cádiz de la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía.

El libro explica por qué a los ceutíes los llaman ‘caballas’

La obra explica por qué a los ceutíes los llaman ‘caballas’. Tal y como indica esta, “la zona comprendida de Puente Almina, Rebellín, Marina y Paseo de Colón, era el lugar de residencia del resto de los habitantes de la ciudad, como funcionarios, militares, comerciantes y gentes de oficios de la época. Éstos, cuando pasaban por la calle de la Muralla –Paseo de las Palmeras– o por la Brecha –calle Independencia–, y veían a cualquier oteador solían preguntar: ¿esperando las caballas? En esos tiempos la abundancia de estos especímenes era notable. Luego en referencia a ellos, solían decir: ¡los de las caballas! Y poco a poco fue derivando en: ¡los caballas!” (sic).
Este capítulo firmado por José Mª Fortes Castillo finaliza diciendo que José García Cosío le confirmó la teoría “y así efectivamente, a la población marinera ubicada entre puente y puente, el resto de ceutíes los llamaban caballas; apodo que con el tiempo se fue generalizando y hoy, aunque nos lo llamen a todos los nacidos en esta tierra, es un título selecto que no todos poseen”.
En el año 2010, la RAE hizo oficial el término caballa para dirigirse a los nacidos en la ciudad autónoma, un término que ya en Ceuta se utilizaba desde hace muchos años.

Esta obra tendrá continuidad, desde el barrio de La Puntilla

La obra de Manuel Castillo Sempere tendrá continuidad, pero en esta ocasión será un libro compartido. Este invitará al lector a viajar en el tiempo para plantarse en el populoso barrio de La Puntilla, donde se marchó después de residir en el Callejón del Asilo Viejo. Aquel cambio fue muy grande para el autor, ya que pasó de vivir en un barrio donde todos los vecinos se conocían a un lugar abierto en el que pudo ver una estación de ferrocarril y tenía una playa junto a su casa. El autor tiene ya este trabajo “bastante avanzado” y va a contar con la colaboración de otros escritores. Con estos dos libros, los ceutíes podrán conocer parte de la historia del último siglo en la ciudad autónoma. En cuanto al ya publicado, fue repartido por los colegios a petición del propio autor.

Related Posts

hospital-universitario-ingesa

Sin aire acondicionado en el Hospital Universitario

hace 4 horas

Ingesa presta 275 asistencias en 24 horas y refuerza el dispositivo sanitario en Ceuta

hace 5 horas

Ignacio Schor busca recuperar sensaciones en Chile

hace 5 horas

Ceuta, zona cero. ¿Y ahora qué?

hace 5 horas

Los vecinos protestan contra un posible centro de inmigrantes en la antigua Fábrica de Harinas de Otero

hace 6 horas

Farmacéuticos de toda España arropan a Ceuta en plena crisis migratoria

hace 6 horas
  • Grupo Faro
  • Publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal – Protección de datos
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
  • Política editorial
  • Términos de uso

Grupo Faro © 2023

No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
  • Horarios de barcos by Kikoto

Grupo Faro © 2023

No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
  • Horarios de barcos by Kikoto

Grupo Faro © 2023