Un apoyo decidido a la Semana Santa. Son ciento cincuenta mil euros el convenio que todos los años firma la Ciudad Autónoma de Ceuta con el Consejo de Hermandades y Cofradías de nuestra ciudad, donde se incluye no solamente esas ayuda para las salidas procesionales, sino también la obligación del mantenimiento de un rico patrimonio histórico artístico que son responsabilidad de esas Cofradías.
En estos días, como consecuencia de la polémica abierta por distintos alcaldes de Podemos en relación con la Semana Santa, ha salido a la luz el dinero que desde Ayuntamientos como Cádiz, El Ferrol o Madrid se aporta al mantenimiento de una de las tradiciones más importantes que definen la manera de sentir de un pueblo, porque aquí no hablamos ya de religión católica, sino de fervor popular.
Pues bien, mientras que el alcalde de El Ferrol, que llegó con la intención de eliminar la subvención que recibía la Semana Santa y al final nada más que ha rebajado de setenta y cinco mil a treinta y cinco mil, lo mismo le ha sucedido a Kichi en Cádiz, donde ya han comenzado las protestas por el incumplimiento de las promesas realizadas en la campaña. Y en el caso de todo un Ayuntamiento como el de Madrid, Manuela Carmena aporta menos dinero que la Ciudad Autónoma de Ceuta, concretamente, ciento treinta y cinco mil euros.
¿Puede parecer entonces mucho dinero en el caso de Ceuta? Entiendo que no, porque aquí está muy claro que las ayudas salidas desde el Ayuntamiento para el mantenimiento de actividades culturales y religiosas dentro de cada una de las cuatro creencias que conviven en Ceuta son proporcionales. Nadie se puede sentir marginado.
Y luego, en el caso de la misma Semana Santa, en Ceuta, como en otros muchos campos, se dan unas circunstancias especiales que obligan a un mayor esfuerzo por parte de todos. Hablamos de una Semana Mayor que se hunde en el recuerdo de los siglos, porque algunas de nuestras Hermandades tienen cientos de año. Son tradiciones que no se pueden perder y que cada vez cuestan más el mantenerlas, porque no olvidemos que contamos para la población que tenemos un total de catorce Cofradías de Penitencia.
Y junto a ello, lo que decía más arriba, el mantenimiento de un patrimonio que si no es con los fondos públicos terminarían perdiéndose.
Por tanto, por si alguien se le ocurre entrar en esa corriente de Podemos tan de moda.





