Jose se jubila. Para los padres y madres que llevamos o hemos llevado a nuestros hijos al colegio Lope de Vega, Jose es una persona especial. Se lo ha ganado a pulso. Cariñoso con nuestros críos, atento, controlador, siempre con su manojo de llaves y mirando a todos lados antes de cerrar las puertas por si llegábamos alguno con el tiempo justo. Tras toda una vida entregada a su labor de conserje en el colegio le toca el momento de jubilarse. Mañana será su última jornada laboral. Pasado, a buen seguro que los padres nos sentiremos extraños cuando Jose ya no esté en la puerta. Y los miembros de la gran familia del ‘Lope’... esos ya ni les cuento. Han sido muchos años de convivencia, muchas jornadas juntos y se va el que sin duda es el alma del colegio.
Quienes no conocen a Jose quizá no puedan entender el cariño que le tenemos. Si a cualquier niño del ‘Lope de Vega’ se le pregunta por su persona, tanto a los que están como a los que ya se fueron, solo se toparán con palabras de aprecio. En mi caso, mientras escribo estas líneas y después de leer el reportaje que ha escrito Paloma Abad a modo de pequeño homenaje, les confieso que me emociono.
La figura del conserje no debería desaparecer nunca de los colegios, pero desgraciadamente cada vez parece más que se apuesta por rotaciones de personas, por la temporalidad, esa que riñe con la cercanía, que choca con la necesaria mano amiga que necesitamos muchos padres cuando dejamos a nuestros niños en el cole, sobre todo cuando empiezan la vida escolar y todo son miedos.
Jose se sabe los nombres de los chicos y chicas, les choca la mano cuando entran, está atento a lo que pueda ocurrir, colabora en todo y con todos. Jose forma parte del ‘Lope’, es una extensión del centro, y ahora se nos va para descansar, para disfrutar de su más que merecida jubilación. Seremos unos egoístas, sí, pero nos va a dar pena que Jose ya no esté. Él se lo merece, pero a nosotros se nos va de repente un hombre bueno, un buen conserje, un profesional que ha ejercido un papel importantísimo para los padres que muchas veces encontrábamos en su mirada o en su sonrisa la tranquilidad del día.
Jose, que te vaya muy bien en esta venidera jubilación. En muchos padres del ‘Lope’ has dejado una huella permanente. Gracias.






