La Unión Federal de Policía ha trasladado su denuncia contra el responsable de la Unidad Sanitaria al Comité de Riesgos Laborales en Madrid; trámite que nada tiene que ver con las gestiones que, por su cuenta, haya llevado el jefe superior de este Cuerpo al respecto. El sindicato recalca que, con esta postura, ellos no están defendiendo el absentismo en la Policía ni avalando siquiera que se produzcan bajas que pudieran cuestionarse. Sí, en cambio, denuncian la postura, las “formas” que adopta el responsable de la unidad sanitaria ante los agentes.
Sobre la mesa ponen algunos ejemplos que les llevan a concluir que el facultativo se está extralimitando, sin seguir el mismo criterio con todos los agentes. ¿Cabe que un médico proponga al jefe superior que aplique a un policía una de las sanciones más graves que existe en el Cuerpo, en concreto un traslado forzoso, que viene a suponer la pérdida de destino? El sindicato dice que sí y pone encima de la mesa el escrito, firmado por el médico, que éste remitió al por entonces jefe superior José Luis Torres en febrero. Hacía referencia a un agente para el que, “dadas las múltiples bajas causadas en periodos contiguos, motivadas por la misma patología” recomendaba “el traslado forzoso a su antigua unidad, en Jerez de la Frontera por causa médica”. El jefe de aquella época, Torres, no tardó ni 24 horas en contestarle, por escrito, advirtiéndole que él como médico no era “competente para disponer dicho traslado, ni tampoco solicitarlo a nuestro centro directivo ya que no existe cobertura legal para ello”. El propio Torres le pide así que, a lo sumo, estime la conveniencia de que el agente de marras pasara la convalecencia en su domicilio, evitando pronunciarse sobre ese traslado forzoso. Este expediente se paralizó y forma ahora parte de la ristra de documentos con la que UFP carga contra el profesional médico al considerar que se extralimita en lo que es su función teniendo incluso que ser ‘parado’ por la cúpula policial.





