El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha cursado la segunda visita a Ceuta en 15 días, después de la entrada de miles de personas en la ciudad después de que Marruecos no ejerciera su debido control de fronteras y tras días de entradas constantes que apuntaban a estas graves consecuencias.
El ministro ha recalcado que se está trabajando para alcanzar “la normalidad que no se vive”, elogiando a la sociedad ceutí por su conducta frente a quienes “han querido aprovechar esta tragedia con discursos de odio que han sido arrinconados” por una Ceuta “acostumbrada a vivir en paz”.
“Soy consciente del esfuerzo que estáis realizando los ceutíes, el gobierno de España ha estado y estará para revertir esta situación ajena a la necesaria normalidad requerida”.
“Todavía estamos en trámites de alcanzar esa razonable normalidad que no existe a día de hoy, pero estáis manteniendo una actitud de responsabilidad encomiable”.
El titular de la cartera de Interior ha resaltado que se trabaja en asegurar la frontera y la seguridad de todos los ceutíes, así como el cumplimiento de la ley de extranjería con los parámetros de la legalidad y los derechos humanos.

Mensajes permanentes de elogio a Marruecos
Todo ello para prevenir que eventos de la gravedad del 30 de julio no se repitan. Dice Marlaska que para ello se está dotando de medios personales y materiales y se actúa con “el trabajo serio y solido, basado en la confianza con Marruecos”.
A pesar de ser preguntado de forma insistente sobre el papel del vecino país en esta crisis, Marlaska no ha deslizado ni una sola crítica a su gestión, ni rechista a Marruecos.
“Tenemos una relación directa y estrecha con Marruecos. Desde el minuto 1 he sido testigo de cómo se ha cimentado una relación sustentada en la confianza y en la lealtad con todas las emergencias”, ha reseñado.
“Gracias a esa cooperación con Marruecos hemos podido desmantelar un importante numero de redes de tráfico de inmigrantes y hemos desarrollado una labor esencial en materia de terrorismo”.
“Lo que sucedió el día 30 fue algo extraordinario y excepcional, pero la respuesta también fue excepcional, consecuencia de esa confianza y lealtad” de Marruecos.
“Muchos de los que entraron, mas de un 90%, al día siguiente sabían que no había posibilidad de quedarse en Ceuta ni entrar en la Unión Europea. Eso es consecuencia de esa relación entre ambos países”, ha recalcado.
Mensaje a quienes quieren entrar en Ceuta de forma irregular
El ministro ha lanzado el mismo mensaje que sus compañeros de gobierno dirigido a las personas que pretendan acceder a Ceuta o Melilla, más aún atendiendo a los mensajes y llamamientos efectuados para el 15 de agosto.
“Ninguna persona que pretenda entrar irregularmente en Ceuta y Melilla, ninguno se va a quedar en Ceuta, ninguno va a ser regularizado, están jugándose la vida” por nada.
“Ninguno de ellos se va a quedar en Ceuta, ninguno de ellos va a ir a la península, ni va a ser regularizado, ninguno de ellos, lo vuelvo a repetir, y lo único que hacen es estar jugándose a la vida, excepción hecha aquellos casos muy excepcionales y de máxima vulnerabilidad en términos de la ley nacional e internacional”.
Los medios extraordinarios, una UPR en camino
El titular de la cartera de Interior ha ‘vendido’ la acción hecha hasta ahora con números: “En Ceuta, hay 880 policías nacionales, con un aumento desde el 30 de julio de 270 policías nacionales. También hay 714 guardias civiles, con incremento casi de 200 más”, ha sentenciado.
Ha anunciado la próxima llegada de una unidad de UPR con 45 nuevos policías y destacado el refuerzo con 20 miembros de la Brigada de Extranjería y Fronteras para la tramitación de todos los expedientes de asilo que puedan presentarse, al objeto de ser más efectivos y rápidos para su retorno a Marruecos.
“Seguiremos implementando los medios que sean necesarios, tal y como nosotros lo estamos observando para llegar a esa normalidad lo antes posible y evitar que hechos como los del 30 de julio se vuelvan a repetir. Es importante no solo nuestra actuación sino también la coordinación con Marruecos, que es de una lealtad, cercanía y complicidad fuera de toda duda”, ha insistido Marlaska.
“Este gobierno ha estado y estará siempre con la ciudad de Ceuta. Lo estaba antes y ahora mucho más, estará con todos vosotros para recuperar lo antes posible” la situación previa al día 30.

Comparecencias sin asistencia en el Senado
Sobre la no asistencia a las comparecencias citadas en el Senado, Marlaska ha indicado que tienen gestiones importantes que solventar.
“Tenemos dos obligaciones principales en nuestro día a día. En primer lugar, nuestra labor como Ejecutivo, estar trabajando, coordinando y gestionando todos los medios necesarios y precisos para hacer frente a estas emergencias y a otras emergencias que en esta época de verano bien sabéis que, por ejemplo, en materia de protección civil nos ocupan, pero está, especialmente por la gravedad, la excepcionalidad y porque exige, evidentemente, a todos nosotros”.
“Y, en ese sentido, también tenemos nuestro deber de prestar y de ser sometidos al control parlamentario. Y, en ese sentido, nosotros en ningún momento hemos omitido esa obligación y somos los primeros interesados y que ya pusimos y dijimos nuestra voluntad, nuestra intención de comparecer ante el Parlamento, ante el Congreso de los Diputados y se han fijado ya días al respecto”.
Cooperación con Marruecos
Marlaska ha insistido en la buena relación con Marruecos. “Llevo ocho años en el Ministerio del Interior y es uno de los ministerios que, por razones obvias de materias que gestionamos, tenemos una relación muy directa y muy estrecha con el Gobierno de Marruecos. Y, en ese sentido, desde el minuto 1, yo he sido testigo de cómo se ha cimentado una relación sustentada, evidentemente, en la confianza, en la lealtad, con todas las pruebas, con todas las emergencias a las que hemos tenido que hacer frente”.
“Gracias a esa cooperación y colaboración, por ejemplo, con Marruecos, como con otros países, hemos podido desincentivar la migración irregular, hemos desmantelado en estos ocho años un importante número de redes criminales dedicadas al tráfico ilegal de migrantes, es decir, hacer que mucha gente perdiera la vida en ese trayecto ante un hipotético futuro que lo único que hace es poner en riesgo sus vidas”.

La normalidad que no lo era, era "relativa"
Sobre la normalidad en Ceuta y sus declaraciones en la primera de las visitas, el ministro ha puntualizado lo que dijo.
“Nunca dije normalidad, dije que a una relativa normalidad se había llegado en 24 horas, que era muy importante ese cambio sustancial entre lo que se vivió y vivisteis los ceutíes el día 30 de julio, a lo que ya se estaba observando el 31 de julio, con un abandono de la ciudad de un número importantísimo de aquellos que lo habían hecho de forma irregular el día anterior y sabiendo que es que no tenían ninguna oportunidad de permanecer en España, en Ceuta, de una forma irregular”.
“Después de todo eso y ante unos hechos, acontecimientos de la entidad a los que estamos analizando, llegar a la normalidad del 29 de julio, evidentemente, lleva un tiempo. Y en eso estamos trabajando y poniendo todos los medios en conjunto con el Gobierno de la Ciudad”.
Según Marlaska, en Ceuta quedan 5.000 personas todavía y se han filiado 1.898 menores.
Se trabaja en el CATE que está preparándose en las naves del Tarajal. “Si no solicitan protección internacional, los trámites serán más rápidos o menos rápidos, pero incluso los trámites menos rápidos tenemos ya un plan de urgencia. Ese plan de urgencia está dotado con personas de la oficina de asilo y refugio que están ya trabajando sobre el terreno”.
Según el ministro se han resuelto mas de 500 expedientes, la mayoría desestimatorios. “Vamos a agilizar todos los procedimientos. El que no tiene derecho a residir aquí, y es la inmensa mayoría, va a regresar a Marruecos de inmediato”.
“El que ha cometido delito, por petición expresa de este ministerio, se ha pedido al poder judicial la expulsión directa. El que esté en situación de irregularidad será devuelto y el que cometa delito, mucho mas rápido”.
“Los que se encuentren en situación ilegal, aquellos que estén, si están escondidos, serán localizados, serán identificados y, evidentemente, se tramitará el expediente administrativo, donde se concretará su situación de irregularidad, de estancia irregular y, en ese sentido, proceder a su expulsión”.






