Dos familias de nacionalidad rusa, de alto poder adquisitivo, llegaron en helicópteros privados en la tarde del viernes al helipuerto de nuestra ciudad. Son aparatos de pequeñas dimensiones donde en su interior nada más que caben entre cuatro y cinco personas. Los dos matrimonios, cada uno de ellos con un hijo y los pilotos estuvieron de compras en distintos establecimientos de nuestra ciudad durante la tarde del viernes y la mañana del sábado. Pernoctaron en uno de los establecimientos hoteleros ceutíes. Según ha podido conocer esta redacción, ambas familias visitaron comercios sobre todo de joyería, comprando numerosas piezas. Alrededor de las cuatro de la tarde, otros dos helicópteros de parecidas dimensiones aterrizaron durante unos minutos en la pista del helipuerto y sobre las cinco los cuatro aparatos partieron con dirección a la Península. Parece ser que estas familias son ciudadanos rusos que viven en la Costa del Sol y que quisieron conocer nuestra ciudad, utilizando desde luego un sistema de transporte al que no estamos acostumbrados, helicópteros particulares.
Un helipuerto que durante este mes de agosto está totalmente paralizado, después de que Ceutahelicopters paralizara sus vuelos con la Península hasta el próximo mes de septiembre como mínimo y en cuya pista nada más que permanece el helicóptero de emergencias sanitarias que ahora mismo sigue prestando la empresa Inaer hasta el próximo concurso.
Y además donde las facilidades a los medios de comunicación, a pesar del escaso trabajo que se tiene en el mismo, nunca han sido desde luego numerosas. En la jornada de ayer se prohibió expresamente que se pudiera pisar el interior de sus instalaciones para poder realizar el trabajo de este medio informativo.






