Desde 1988, el Ejército de Tierra español ha mantenido una presencia continuada en la Antártida, convirtiendo la campaña antártica terrestre en la misión más longeva desarrollada por fuerzas españolas en el continente blanco.
Esta trayectoria ha permitido al Ejército adquirir una valiosa experiencia logística y operativa, mientras colabora de forma permanente con el Ministerio de Ciencia e Innovación y el Comité Polar Español (CPE).
Según fuentes del Ministerio de Defensa, la participación española se ha desarrollado de manera constante en un entorno que “facilita la generación de conocimiento en el único continente virgen del planeta”, combinando objetivos científicos y de proyección nacional.
Reconocimiento internacional y apoyo científico
En 2002, el premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional fue otorgado al Comité Científico para la Investigación en la Antártida, destacando la relevancia de la labor realizada por los 44 países representados en este organismo.
Este galardón reconoció la contribución española dentro de un ámbito dedicado fundamentalmente a la investigación científica, lejos de tensiones políticas o económicas.
El Ministerio de Defensa subraya que esta trayectoria ha “facilitado el desarrollo de nuevos proyectos de investigación”, gracias a la colaboración estrecha entre militares y científicos.
España ha consolidado su papel como país referente en logística y operatividad en condiciones extremas. La experiencia acumulada es clave para la planificación de campañas futuras y para garantizar la seguridad y eficiencia de las operaciones.
Divulgación y proyección de la misión
Más allá del trabajo en el terreno, las actividades de divulgación y comunicación son fundamentales para dar a conocer a la sociedad y al ámbito científico y militar el alcance de la intervención española en la Antártida.
El Ejército de Tierra participa en programas educativos, exposiciones y conferencias para “proyectar una imagen positiva del país” y poner en valor el esfuerzo realizado por los efectivos españoles.
Esta labor de difusión también busca poner en relieve la importancia de mantener el continente como espacio dedicado a la investigación y libre de conflictos geopolíticos.
La cooperación internacional es esencial para afrontar retos científicos y climáticos, y España se ha convertido en un socio fiable dentro del Comité Polar Español y del marco del Tratado Antártico.
❄️ ¡En marcha la XXXIX #CampañaAntártica!
Comenzamos el día en las instalaciones de la Agrupación de Apoyo Logístico n°41, en Zaragoza, con la carga de los contenedores que se enviarán a la Base Antártica Española 'Gabriel de Castilla'.
🤔 ¿Qué contienen?
📹 ¡Te lo contamos! pic.twitter.com/QrykWZsuNv
— Ministerio Defensa (@Defensagob) November 6, 2025
Logística, preparación y retos en el continente
La presencia militar española en la Antártida no solo se centra en la investigación.
La operación incluye tareas de logística compleja, construcción y mantenimiento de instalaciones, gestión de suministros y coordinación de medios aéreos y marítimos en condiciones extremas.
Estas tareas requieren una preparación física y técnica elevada, así como protocolos de seguridad estrictos, dado que la Antártida es uno de los entornos más hostiles del planeta.
El Ejército de Tierra ha desarrollado procedimientos propios para garantizar la seguridad de sus efectivos y el éxito de las campañas científicas.
Además, la experiencia acumulada desde 1988 permite optimizar la cooperación con otros países y organismos internacionales, fortaleciendo la posición de España dentro de la comunidad científica global.

Un compromiso de largo plazo
La misión española en la Antártida refleja un compromiso de largo plazo con la ciencia, la cooperación internacional y la proyección del país en entornos extremos.
Como explica el Ministerio de Defensa, esta presencia “proyecta una imagen positiva del país y apoya la generación de conocimiento”, subrayando la importancia de la colaboración entre sectores militar y científico.
El recorrido histórico, los reconocimientos internacionales y la experiencia acumulada convierten la campaña antártica terrestre en un ejemplo de cómo España puede integrar esfuerzos estratégicos, científicos y diplomáticos en un mismo proyecto.
Esto garantiza que el continente siga siendo un espacio dedicado al conocimiento y a la cooperación internacional, libre de conflictos políticos y con pleno respeto a su ecosistema.






