Las inundaciones registradas en la provincia de Safi durante la noche del pasado domingo han dejado un saldo trágico de alrededor de 37 fallecidos, según un balance provisional comunicado por las autoridades.
Las fuertes lluvias torrenciales provocaron riadas repentinas que arrasaron varias zonas, sorprendiendo a numerosos vecinos y causando importantes daños materiales y humanos.
Ante la magnitud del suceso, el fiscal general del Rey ante el Tribunal de Apelación de Safi ha anunciado este lunes, 15 de diciembre, la apertura de una investigación judicial para esclarecer las causas reales de la catástrofe.
En un comunicado oficial, el representante del Ministerio Público confirmó que se ha encomendado a la policía judicial la tarea de investigar lo ocurrido y determinar posibles responsabilidades.
Investigación judicial para esclarecer las causas
Según la información difundida, la investigación tiene como objetivo analizar en profundidad las circunstancias y detalles que rodearon este trágico episodio.
Las autoridades buscan determinar si existieron fallos en las infraestructuras, deficiencias en los sistemas de alerta temprana o posibles negligencias que hayan contribuido al elevado número de víctimas mortales.
El comunicado subraya que la actuación de la Fiscalía se enmarca dentro de su misión de garantizar la aplicación de la ley y la protección de los ciudadanos. La investigación se desarrollará con rigor y transparencia, con el fin de ofrecer respuestas claras a las familias afectadas y a la opinión pública.
La borrasca Emilia tuvo un fuerte impacto en Marruecos
La tragedia ha generado una profunda conmoción en Safi y en otras regiones del país. Equipos de rescate, autoridades locales y servicios de emergencia continúan trabajando sobre el terreno para localizar posibles desaparecidos y asistir a las personas damnificadas por las riadas.
Muchas familias han perdido a seres queridos y se encuentran en una situación de extrema vulnerabilidad.
Las imágenes de las zonas afectadas reflejan la violencia de las inundaciones, con viviendas destruidas, carreteras cortadas y la fuerza del agua que arrastraba todo a su paso.






