En una situación como la que está viviendo en estos momentos nuestro país, donde cada vez hace más falta que todos los partidos, al menos las dos formaciones nacionales, dejen aparcadas sus diferencias y que remen conjuntamente en una dirección porque al final si nos rescatan dos seremos los perjudicados, se puede extrapolar a Ceuta la obligación de las tres formaciones, tanto el PP, como Caballas y PSOE, de buscar puntos de unión. El Gobierno ya ha dicho por boca de su presidente y del consejero de Economía, Hacienda y Recursos Humanos que están dispuestos al entendimiento. Y por PSOE y Caballas se han de dar los pasos para ese acercamiento, porque al final a todos benefician. Ahora, también hay que entender que hablamos de un gobierno que tiene una mayoría más que cualificada con dieciocho diputados y que la oposición lo que no puede pretender es imponer sus tesis. Cada uno debe saber al tanto por ciento de la población de Ceuta que representa, pero no volver la espalda y no querer saber nada, porque al final lo pagarán.





