El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ha reclamado al Gobierno de la Nación una respuesta “inmediata” para recuperar la normalidad en Ceuta, ocho días después de la entrada masiva de personas procedentes de Marruecos registrada el pasado 30 de julio. Vivas ha presidido este sábado una reunión extraordinaria del Consejo de Gobierno en la que se ha realizado un seguimiento de la crisis y se han analizado los últimos contactos mantenidos por el presidente fuera de la ciudad, entre ellos su encuentro con el rey Felipe VI y su intervención ante la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior del Parlamento Europeo.
Durante su comparecencia posterior, Vivas ha vuelto a calificar de “absolutamente insostenible” la situación que atraviesa la ciudad y ha defendido que la solución pasa, en su opinión, por el retorno a Marruecos de las personas que entraron durante la avalancha y permanecen actualmente en Ceuta.
El presidente ha recordado además que el jefe del Gobierno de España calificó los acontecimientos del pasado 30 de julio como “un ataque” y una “violación de la integridad territorial de Ceuta, de España y de Europa”, unas palabras que Vivas ha utilizado para subrayar la dimensión de una crisis que considera excepcional.
“La situación es absolutamente insostenible”
Ha advertido el presidente de que, transcurrida más de una semana desde la entrada masiva, Ceuta continúa muy alejada de la normalidad.
“Miles de personas deambulando por nuestras calles, por nuestras barriadas, en los montes, en las playas, sin techo, sin tener cubiertas sus necesidades básicas, generando inseguridad, perturbando la vida ordinaria de Ceuta, poniendo en riesgo la convivencia”, ha descrito.
Para Vivas, esta realidad no puede prolongarse y exige una intervención directa del Estado. Ha reclamado al Gobierno de la Nación que asuma su responsabilidad y actúe de manera inmediata para resolver las consecuencias de la avalancha.
El presidente ha insistido en que la Ciudad Autónoma está haciendo frente a una situación extraordinaria y ha defendido que los recursos de Ceuta no son suficientes para asumir por sí solos las dimensiones alcanzadas por la crisis. “La situación es absolutamente insostenible y requiere que quien puede y debe, el Gobierno de la Nación, la resuelva de manera inmediata”, ha manifestado ante los medios este sábado.
El retorno a Marruecos, “la única salida”
La principal reclamación de Vivas pasa por el retorno a Marruecos de las personas que entraron en Ceuta durante la avalancha.
Ha defendido que no debe generarse ninguna expectativa de permanencia en la ciudad o de traslado a la Península que pueda actuar como incentivo para nuevas entradas.
“La única salida es Marruecos, a través de la frontera del Tarajal”, ha manifestado Vivas, quien ha considerado necesario que el Gobierno central comunique con claridad cuál será el destino de quienes permanecen en la ciudad.
Ha señalado el presidente que la aplicación de esta solución resulta fundamental para evitar que una situación como la vivida los días 30 y 31 de julio pueda repetirse. “Creemos que para Ceuta que se produzca esta solución es una tabla de salvación para que avalanchas como esta no puedan repetirse en el tiempo”, ha señalado.
A su juicio, si no se adopta una respuesta definitiva, permanecerá abierta una expectativa que puede generar una “incertidumbre insoportable” para el futuro, la estabilidad y el desarrollo de la ciudad.
Tres demandas al Gobierno de la Nación
Para avanzar hacia esa solución, el presidente ha concretado tres grandes peticiones al Ejecutivo central.
La primera es un incremento significativo de los efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con presencia suficiente en las calles para garantizar la seguridad y tranquilidad de los ciudadanos.
La segunda consiste en reforzar con medios humanos, materiales y técnicos el área de Extranjería, de manera que los procedimientos relacionados con el retorno puedan realizarse con la mayor rapidez posible.
La tercera es mantener la presencia del Ejército en las calles de Ceuta, una presencia que Vivas considera un elemento de seguridad y tranquilidad mientras se prolongue la situación excepcional.
Ha valorado además el trabajo realizado durante estos días por las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Policía Local, aunque ha advertido de que los propios agentes han puesto de manifiesto la precariedad existente en cuanto al número de efectivos.
“Hacen falta muchos más efectivos para que, mientras resistimos, la ciudadanía se sienta segura”, ha señalado.
“El control de la frontera lo tiene que tener España”
El segundo gran eje de la intervención de Vivas ha sido la frontera de Ceuta. El presidente ha defendido la necesidad de adoptar todas las medidas preventivas, disuasorias y de reacción necesarias para garantizar su control y evitar una nueva entrada masiva.
Ha reclamado un auténtico blindaje de la frontera y ha cuestionado que el control efectivo de la misma pueda depender de las actuaciones de un país tercero.
Vivas ha reclamado que se establezcan garantías suficientes para que los acontecimientos del pasado 30 de julio no vuelvan a producirse “ni dentro de unos días ni nunca”, ha señalado.
La prioridad, ha insistido, debe ser que España disponga de los medios necesarios para proteger su frontera y que la ciudadanía tenga la seguridad de que una situación como la vivida no volverá a repetirse.
Críticas al mensaje de normalidad
El presidente también ha cuestionado las informaciones procedentes del Gobierno central que apuntan a una recuperación de la normalidad en Ceuta.
Ha reclamado transparencia y ha considerado imprescindible que las instituciones manejen una fotografía real de la situación antes de adoptar nuevas medidas.
En este sentido, ha contrapuesto las 2.500 personas que, según ha manifestado, se han manejado desde el Gobierno de la Nación, con las estimaciones que maneja la Ciudad, situadas entre 8.000 y 11.000 personas.
“No se puede decir que hay normalidad cuando no la hay. No se puede decir que hay 2.500 personas cuando hay entre 8 y 11.000”, ha señalado.
Ha pedido Vivas que se cuente la realidad de lo que está ocurriendo y que, a partir de esos datos, la respuesta del Estado sea proporcional a la magnitud de la crisis.
“No fuimos escuchados”
Vivas ha aprovechado también su comparecencia ante los medios este mismo sábado para recordar las advertencias realizadas por la Ciudad antes de la avalancha.
Ha explicado que el Gobierno autonómico llevaba semanas trasladando al Ejecutivo central su preocupación por el incremento progresivo de las entradas y reclamando una actuación de emergencia.
“Estaban entrando 100, 200, 300, 400, 500 personas al día”, ha señalado el presidente, quien ha asegurado que la Ciudad acudió a los ministerios competentes y a la Presidencia del Gobierno para advertir de que la situación requería una respuesta “enérgica, decidida y coordinada”. “No fuimos escuchados”, ha afirmado.
A juicio de Vivas, la situación alcanzó su punto máximo con la entrada masiva del 30 de julio y con una respuesta estatal que considera insuficiente.
Ha lamentado que no se produjera un despliegue de medios acorde con la magnitud de lo ocurrido, aunque ha subrayado que ese momento forma ya parte del pasado y que ahora la prioridad debe ser resolver la situación actual.
Reclama al menos mil agentes
En este sentido, Vivas ha planteado públicamente si el despliegue actual de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado resulta suficiente teniendo en cuenta las circunstancias que atraviesa Ceuta.
Ha defendido que la ciudad debería haber contado con al menos un millar de agentes de Policía Nacional y Guardia Civil para transmitir tranquilidad a la población y atender una situación de estas dimensiones.
También ha reclamado un despliegue extraordinario de medios en Extranjería para hacer frente al volumen de expedientes que se derivan de la entrada masiva.
“¿No creen ustedes que el momento de Ceuta, el momento de España, era lo suficientemente difícil, delicado, para que aquí hubiera habido un despliegue de al menos mil policías entre Guardias Civiles y Policías Nacionales?”
Pese a la dureza de sus críticas, ha insistido en que el Gobierno de la Ciudad no romperá la lealtad institucional.
“Creo que la lealtad, la responsabilidad y el sentido de Estado consiste ahora en pedir lo que debemos”, ha señalado.
Y ha resumido la gravedad del momento con una frase especialmente contundente:
“Somos muy conscientes de que nos estamos jugando el futuro de nuestra ciudad”.
Vivas cuestiona la actuación de Marruecos
Preguntado por la posible repetición de los acontecimientos de 2021, el presidente ha considerado que los hechos demuestran que las garantías existentes no han impedido que vuelva a producirse una situación de similares características.
Ha mostrado además su sorpresa ante las afirmaciones sobre una supuesta colaboración activa de Marruecos para impedir la avalancha.
Vivas ha admitido que no dispone de información que permita determinar qué ocurrió al otro lado de la frontera, pero ha considerado difícil entender que una movilización de las dimensiones registradas pudiera producirse sin que las autoridades del país vecino tuvieran conocimiento. “Me parece que es prácticamente imposible que haya una movilización de 80.000 personas y en el lugar donde se está produciendo uno no se entere”.
El presidente ha recordado igualmente que la Ciudad había advertido previamente de que el incremento de las entradas constituía un indicio preocupante, aunque ha reconocido que no tenía conocimiento de que fuera a producirse una avalancha de esas dimensiones.
La situación de los menores, todavía por determinar
Uno de los asuntos abordados durante la comparecencia ha sido el de los menores extranjeros no acompañados. Vivas ha cifrado en torno a 1.300 los menores que gestiona actualmente la Ciudad, aunque ha reconocido que todavía no se conoce cuántos menores se encuentran entre las personas que permanecen en Ceuta.
Ha explicado que es necesario completar el recuento para determinar la dimensión real del problema y poder diseñar una estrategia de actuación.
Vivas ha asegurado que durante la reunión mantenida con la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, la Ciudad ha ratificado su compromiso de cumplir la legislación. “Nosotros vamos a ser respetuosos con la ley como lo hemos hecho siempre” ha indicado.
No obstante, ha insistido en el carácter excepcional de la situación, al considerar que el incremento de menores no acompañados está directamente relacionado con la entrada masiva registrada a finales de julio.
La intención es continuar trabajando con las administraciones competentes, completar el recuento y establecer a partir de los datos una estrategia para atender las necesidades existentes.
Ceuta va a salir adelante
Frente a la incertidumbre existente entre la población, Vivas ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad, aunque ha reconocido que comprende la preocupación de los ciudadanos ante la posibilidad de que vuelva a producirse una situación similar.
Ha admitido que la vulnerabilidad de la frontera ha quedado puesta de manifiesto y ha considerado legítimo el temor de los ceutíes.
De cara al 15 de agosto, fecha que genera especial inquietud en la ciudad, Vivas ha confiado en que el Gobierno central adopte las medidas preventivas, disuasorias y de reacción necesarias para impedir una nueva crisis. “Espero que el Gobierno cumpla con su obligación”, ha señalado.
Y ha insistido en que la prioridad debe ser evitar que Ceuta vuelva a vivir “un trauma” como el ocurrido el pasado 30 de julio.
Llamamiento a la unidad de todos los ceutíes
En la parte final de su intervención, el presidente ha apelado a la unidad de la sociedad ceutí y ha respaldado la concentración convocada para este domingo por las comunidades religiosas.
Ha querido desvincular la movilización de cualquier partido político y ha defendido que debe ser una expresión conjunta de toda la ciudadanía. “No es una concentración de nadie, no es una concentración de ningún partido político”, ha manifestado.
Para Vivas, la convocatoria representa una oportunidad para que Ceuta muestre su fortaleza y traslade un mensaje común ante la crisis. “Es de todos los ceutíes, de toda Ceuta, sin color político, de todos los ceutíes con una sola voz diciendo Ceuta está en pie, Ceuta no se rinde, Ceuta saldrá adelante”.
El presidente ha situado así la unidad, la convivencia y la resistencia como elementos fundamentales para afrontar las próximas semanas.
El respaldo del Rey
Vivas ha trasladado también al Consejo de Gobierno las conclusiones de su encuentro con Felipe VI en Palma de Mallorca, una audiencia que ha valorado especialmente por el mensaje de apoyo recibido por parte del monarca.
Así, ha expresado públicamente su agradecimiento al Rey por haberle transmitido “cariño y apoyo” hacia Ceuta y los ceutíes.
Ha destacado además el papel constitucional de Felipe VI y ha asegurado que la ciudad permanece “muy presente” en el pensamiento del monarca.
“He tenido que salir de Ceuta y hubiera ido a cualquier sitio a la llamada del Rey”, ha afirmado Vivas al explicar su desplazamiento a Palma.
El presidente ha cerrado su intervención recuperando la idea que ha marcado buena parte de su comparecencia: la necesidad de resistir mientras se reclama al Estado una respuesta que permita recuperar la normalidad.
“Vamos a resistir. Ceuta va a salir adelante. Ceuta va a salir reforzada”, ha concluido el presidente antes de dar por concluida su comparecencia ante los medios.





