Los ceutíes no quieren caer en el olvido. Por ello, este sábado, y de manera improvisada, vecinos de distintos puntos de la ciudad han vuelto a salir a las calles para participar en una nueva marcha reivindicativa.
La movilización ha arrancado en las Murallas Reales, uno de los lugares más emblemáticos de Ceuta, con un mensaje centrado en la necesidad de recuperar la normalidad y encontrar una salida a la situación de caos e incertidumbre que atraviesa la ciudad desde la entrada masiva registrada a finales de julio.
La convocatoria ha reunido a menos personas que las anteriores movilizaciones, aunque el mensaje trasladado durante el recorrido ha mantenido el mismo fondo: reclamar una respuesta ante una situación que está afectando a la vida cotidiana de la ciudad.
Los manifestantes han querido poner el foco en la necesidad de recuperar la tranquilidad, reforzar la convivencia y evitar que Ceuta quede relegada a un segundo plano ante una situación que consideran cada vez más preocupante.
Durante la marcha se han podido ver numerosas banderas de España y de Ceuta. Algunos vecinos las portaban en las manos, mientras que otros las llevaban sobre los hombros a modo de capa.
Como en otras concentraciones, se ha repetido el grito de “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende”. También “Ceuta no es un Ceti” ha sido uno de los cánticos que más se ha podido escuchar.
Con este gesto, los participantes han querido reivindicar la españolidad de Ceuta y trasladar al exterior la imagen de una ciudad que, subrayan, forma parte de España y que aspira a ser tratada con la misma normalidad que cualquier otro territorio del país.
Una protesta marcada por el civismo
Uno de los mensajes que los participantes han querido dejar claro durante la movilización ha sido el de una protesta pacífica y cívica.
La consigna ha sido contundente: sin violencia, sin provocaciones y sin rostros cubiertos, pero también con respeto hacia el resto de ciudadanos y hacia las propias instituciones. Los asistentes han insistido en que la reivindicación puede y debe desarrollarse dentro de los cauces de la convivencia y el respeto.
Los ceutíes que han participado en la marcha quieren seguir mostrando al exterior lo que consideran que ha caracterizado históricamente a la ciudad: un espacio de convivencia, diversidad y paz.
Por ello, han tratado de desmarcarse de los altercados registrados en los últimos días, que consideran alejados del sentir mayoritario de una ciudadanía que, aseguran, no quiere que la tensión ni los enfrentamientos terminen definiendo la imagen de Ceuta.
La movilización también ha servido para trasladar una petición de normalidad. En un momento marcado por la preocupación y la incertidumbre, los participantes han defendido que la ciudad necesita recuperar cuanto antes su ritmo habitual y que las distintas administraciones deben contribuir a generar un escenario de mayor seguridad, estabilidad y convivencia.

La marcha se ha desarrollado, precisamente, bajo la premisa de que cualquier reivindicación debe mantenerse alejada de la violencia y de cualquier comportamiento que pueda incrementar la tensión.
De las Murallas Reales al Tarajal
La marcha ha comenzado en las Murallas Reales y tiene como destino la rotonda de la frontera del Tarajal. El recorrido está planteado para atravesar diferentes barriadas de la ciudad, llevando el mensaje de los manifestantes a distintos puntos de Ceuta y poniendo de manifiesto que la preocupación por la situación actual trasciende un único barrio o zona.
A lo largo del recorrido, los participantes han mantenido las banderas como uno de los principales símbolos de la movilización, al tiempo que han insistido en su voluntad de realizar una protesta ordenada y respetuosa.
La intención, según han trasladado los propios asistentes, es que la movilización sirva para expresar su malestar sin contribuir a aumentar la tensión existente.
Con esta nueva marcha, los ceutíes vuelven a hacer visible su preocupación y reclaman que la ciudad recupere la normalidad. Una movilización menos numerosa que las anteriores, pero con un mensaje que sus participantes consideran igual de importante: que Ceuta no caiga en el olvido y que cualquier respuesta a la situación actual se construya desde la convivencia, el respeto y el civismo.
Los ceutíes se fueron uniendo y no entraron en provocaciones
Los participantes no han entrado en provocaciones durante el recorrido, a pesar de que algunos de los inmigrantes han imitado a los manifestantes e incluso les grababan riéndose de ellos.
Durante el recorrido se fueron sumando muchas más personas, de distintas barriadas, que querían también mostrar su rechazo a la situación que está viviendo la ciudad.
Personas de todas las edades son las que han participado, uniéndose muchos vecinos de barriadas como O`Donnell.
Una sentada y una propuesta para este domingo
Una vez han llegado a la rotonda de la frontera del Tarajal, los participantes se han sentado en forma de protesta. Cabe recordar que hace casi un mes que se produjo la entrada masiva en la ciudad y nada ha cambiado.
Han propuesto, para la jornada de este domingo, participar en la manifestación e ir en parejas, donde un musulmán y un cristiano vayan de la mano. Con esta iniciativa se pretende dar visibilidad a la real convivencia que hay en nuestra ciudad.







A nadie se le ha ocurrido hacer una manifestación multitudinaria en Madrid?