Hacía cuatro años que no realizaban un pasillo del terror, pero ayer, los profesores especialistas del Colegio Público ‘Santa Amelia’ quisieron que los alumnos del centro disfrutaran de nuevo de un Día de Halloween, con muertos vivientes, miedo y aventura en cada rincón del gimnasio, improvisada sala de pesadillas durante toda la jornada. Primero los escolares esperaban en una sala contigua mientras veían el vídeo Thriller de Michael Jackson que retrató hace ya más de tres décadas a los zombis. Luego pasaban al gimnasio, donde a través de megafonía y la actuación de los profesores disfrutaban de una fiesta que ya se ha hecho hueco en la tradición de este país. El caso es disfrazarse y pasarlo bien.
Lola Villodres dirige un centro al que más de medio millar de alumnos acuden cada día a aprender de la mano de 37 profesores. Y si de algo está orgullosa Villodres es del claustro con el que cuenta. “Puedes tener un equipo directivo estupendo con muchas ganas de trabajar, pero si el claustro no responde... Y en ese sentido, todos se esfuerzan al máximo tanto académicamente como en el sentido de preocuparse por un alumnado que en un gran porcentaje arrastra problemas y necesitan atención”. El centro está en el extrarradio y Villodres tan sólo da un dato: el 98% de los alumnos ha necesitado beca para tener los libros de texto.
Ayer, aunque se desarrollaron las clases con normalidad, todos pudieron disfrutar de la actividad en el gimnasio y los más pequeños, los de Infantil, acudieron disfrazados al centro escolar. En el ‘Santa Amelia’ se viven las fiestas. Especialmente, tal y como especifica Villodres, la del Día de la Paz en el que el colegio se vuelca en la recogida de alimentos, la Semana Olímpica que llega a su quinta edición y no falta la celebración del Día de la Mochila que se retrasa hasta la próxima semana con el Día de la Castaña, la Fiesta del Sacrificio y la Navidad.
Ayer le tocó el turno a Halloween un día antes de que las familias cristianas ceutíes acudan al campo santo a honrar a sus muertos. “La mayoría de nuestros alumnos es de religión islámica, pero tratamos de que conozcan todas las festividades para contribuir a la convivencia y a la continuidad de las tradiciones de Ceuta”, apunta una directora orgullosa del trabajo de los profesores que hicieron posible ayer el poder disfrutar de un día tan divertido.







