Leo con asombro que han sancionado a Mohamed Hassan por preparar, sembrar y cuidar un huerto en la parte trasera de la calle Chica Bernal. Conozco la zona porque me crié en el barrio y todos los niños jugábamos por esas calles y montes.
Lleva razón Mohamed cuando dice que el lugar estaba lleno de escombros, basuras, metales... y lleva razón cuando dice que para poner el huerto a punto se tuvo que pegar muy buenas jornadas de trabajo hasta que transformó una escombrera llena de mierda en un huerto que daba belleza a su entorno. Mohamed reconoce que el terreno no es suyo y, por tanto, manifiesta no tener intención de apropiarse del mismo. Eso es lo que dice Mohamed y, sin oír a la otra parte, está cargado de razón.
La verdad que me sorprende esta intervención, porque si te paseas por la ciudad puedes comprobar que no son pocos los ciudadanos que han decidido adecentar una zona sucia y hacer de ella un huerto o sembrar plantas de todo tipo. Mohamed ha tenido mala suerte, eso parece, porque existen más huertos y parece que no le estorban a nadie.
“Me sorprende esta intervención, porque si te paseas por la ciudad puedes comprobar que no son pocos los ciudadanos que han decidido adecentar una zona sucia y hacer de ella un huerto o sembrar plantas”
Dejamos a un lado el problema de Mohamed, al que no tengo el gusto de conocer, para proponer a nuestro presidente, D. Juan Vivas, una idea que no es mía, porque ya está en marcha en multitud de ciudades como Fuengirola o Mijas por nombrar algunas.
Se trata de identificar zonas o espacios para hacer huertos urbanos y ponerlos a disposición de los vecinos para que planten y cuiden ese entorno abandonado y lo conviertan en un espacio bonito y sostenible.
Identificados esos espacios, nuestro Ayuntamiento ofertaría a los vecinos esos huertos perfectamente limitados y, de paso, se estarían fomentando valores de convivencia, el trabajo de la tierra y la producción de alimentos en una ciudad donde las huertas son casi inexistentes.
“No veo ninguna dificultad en identificar parcelas, acondicionarlas y ofertarlas a los vecinos con la obligación de cultivarlas y cuidarlas”
Además evitaríamos la picaresca y la apropiación de espacios de los más avispados que, por otro lado, en esta ciudad somos campeones de España o como mínimo subcampeones en ocupar espacios públicos.
No veo ninguna dificultad en identificar parcelas, acondicionarlas y ofertarlas a los vecinos con la obligación de cultivarlas y cuidarlas con el correspondiente contrato de cesión para ese único fin.
Seguro que no faltarán solicitantes y de paso, los jubilados y jóvenes de nuestra ciudad tendrán una actividad más que poder realizar.
Dele una pensadita.
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