El transporte marítimo ha vuelto a ser noticia durante los últimos días. En relación con la aplicación del intercambio se deberían realizar una serie de consideraciones. En primer lugar, que las navieras no son culpables de aplicar los precios que les permite el Ministerio de Fomento. Distinto sería que nos tendríamos que preguntar las razones que llevan a Fomento a situar los precios del intercambio en esas latitudes que sangran a los ceutíes. Bien es cierto que los vehículos no se benefician de las bonificaciones del cincuenta por ciento, pero se debería permitir que siguieran las promociones, porque no es normal que un ceutí se vea en la obligación de abonar más de cien euros por embarcar su automóvil y regresar a su lugar de residencia. Es la historia que se repite sin que se encuentran las soluciones adecuadas.





