Sigue habiendo reticencias para utilizar el Tarajal II como única vía de salida

Las inmediaciones del polígono del Tarajal amanecieron ayer con mayor presencia policial precisamente para evitar las imágenes del día anterior: las de cientos de porteadores que llegaron a copar todo el entorno fronterizo y ocupar, como sucedía hace años, la playa.

La Policía Local ha pedido ayuda a la Nacional para evitar que hubiera movimiento de bultos de China e impedir que los vehículos que bajan a los polígonos mercancías de las naves irregulares pudieran cumplir su cometido.

También se ha contado con apoyo de la Guardia Civil, forzando a que toda la mercancía saliera por el Tarajal II, algo que generaba reticencias de los propios porteadores que denunciaban la práctica de cobros, algo que han negado los empresarios de esta fase.

Existe un pulso escenificado en este lado de la frontera entre quienes quieren sacar los bultos de forma irregular y el sistema que fuerza a que se haga por donde se debe, sin invadir la frontera del Tarajal donde, desde primera hora, se acumulan ya algunos porteadores. Durante toda la mañana se impidió la acumulación de camalos en el entorno del Tarajal e incluso a primera hora se despejó la zona debido a la cantidad de personas que esperaban ya con sus bultos para cruzar.

Existe un pulso sobre el terreno ejercido por las consignas irregulares

Los porteadores se quejan de que ni siquiera les dejaban sacar pequeños bultos de latas de bebidas por la propia frontera, lo que les obligaba a tener que regresar a las naves para dejarlos. A pie de acceso a la zona de La Chimenea se posicionaba la UIR con un control fijo para evitar que salieran los bultos, reconduciendo toda la mercancía al Tarajal II, es decir, usando el ticket.

Por la tarde la acumulación de hombres y mujeres con mercancías volvía a ‘pintar’ las imágenes en el Tarajal, pero esta vez y debido a esos controles previos, era mayor el número de vehículos patera. Tantos que hasta formaban tres carriles y se entorpecían unos a otros haciendo una circulación imposible.

Los porteadores españoles denuncian las prácticas y el acoso en Marruecos

Las motos iban y venían, entraban y salían llevando pequeños portes de mercancía en sus pequeñas cajas de transporte, sacando de esta manera en pequeñas cantidades lo que no se había conseguido sacar mediante el bulto.

La tensión entre los porteadores era evidente por cuanto los hay que desde el lunes no pueden salir. Tienen miedo a que además, al otro lado, se les exija un pago por este tránsito.

La absorción de las fuerzas de seguridad que se deriva del porteo es tal que ayer se tuvieron que ‘invertir’ recursos de las tres fuerzas para garantizar un mínimo control en la zona sin que deje de ser un espacio caótico imposible de tener control.

Entre los que se dedican al porteo también figuran españoles que están empadronados en Ceuta y que denuncian no solo que no pueden sacar mercancía sino que cuando lo hacen sufren una mayor reacción de las fuerzas marroquíes porque no solo les quitan la mercancía sino que, también, les ‘manchan’ los pasaportes con lo que no pueden cruzar más al otro lado.

Muchos más vehículos que porteadores

Si durante la jornada del lunes fueron muchos más los porteadores que intentaron salir por el Tarajal, superando al de vehículos, sucede que veinticuatro horas después cambiaron las tornas. El martes, más coches patera que porteadores. Sobre todo se pusieron observar muchas motos sacando mercancía con dirección a Marruecos. Es una situación que sigue siendo un caos.