Nora, la viuda de Tarek, declaró hace dos meses que no tenía miedo “como la mayoría de la gente” y daba la cara públicamente para decir que no se iba a rendir hasta que no viera al asesino de su marido entre rejas. Los nuevos acontecimientos incrementan las amenazas a su familia. Primero le queman el coche a su madre, la madre del Pajarito y ahora a su cuñada. “Así no se puede vivir. No sé ni qué decir ni qué pensar. Ojalá pudiéramos irnos de ceuta. Todo son recuerdos para mí y es un sinvivir por culpa, al fin y al cabo de la boca de la gente porque mi hermano es inocente y mi marido nada tenía que ver con esto...que nos dejen ya en paz, por favor”. Repite que necesitan la colaboración de las fuerzas de seguridad, que “no podemos vivir así” y reitera lo dicho hace dos meses. Que temía por su vida y por la de sus hijos, por su familia y que no les dejan vivir tranquilos con constantes amenazas. “¿No hemos tenido ya bastante? Lo hacen para que nos callemos pero no tengo miedo nada más que a Dios, que voy a pedir que se haga Justicia hasta que ésta se cumpla y el asesino de mi marido esté entre rejas”. Entonces hablaba también de lo que no se atreven a hacer muchos: de “testigos pagados por 2.500 euros cada uno que dieron los nombres de tres supuestos sospechosos que iban encapuchados y mataron a Karim. Uno mi hermano,sin pruebas y sólo por testimonios falsos”.






