STE-Ceuta ha mostrado en un comunicado su más enérgica protesta por el uso de “métodos represivos” para “obstaculizar el derecho democrático a ejercer la libertad de expresión, tratándolo de criminalizar”.
Una crítica que se produce después de que se haya conocido la sanción propuesta contra Ali y Aróstegui al considerar que fueron los que instigaron la pitada contra el ministro de Educación, Jose Ignacio Wert. La propuesta de sanción, de la que ayer se hizo eco El Faro, asciende a 301 euros.
“Muchos recordamos a un viejo ministro de la Gobernación, por cierto, presidente de honor del Partido Popular y con las manos manchadas de franquismo. Recuérdense, fueron cinco los trabajadores asesinados en Vitoria y, también, los tristes sucesos de Montejurra. La Transición política quiso lavar estos crímenes”, sentencia.
“El ministro franquista Fraga dijo aquello de la calle es mía, y se quedó tan ancho. No podemos tolerar que desde la razón de la fuerza se impongan venganzas y castigos, que solo buscan silenciar las movilizaciones y dar un toque de atención a los disidentes. Los que amenazan mediante multas no lograrán sus objetivos. Los liberticidas serán superados por el clamor de la ciudadanía libre”, apostilla STE-Ceuta. Para el sindicato, dicha propuesta de sanción no refleja más que “el burdo intento del señor Paco Antonio de acabar con las libertades públicas consagradas en la Constitución Española”.





