Septem Nostra, la asociación que enarbola una lucha incansable por mantener el patrimonio de Ceuta, ha lanzado un SOS por el pino centenario de Calamocarro.
No se puede permitir que muera. Una comparativa en imágenes comprendidas entre 2015 y la actualidad demuestra la degeneración de lo que forma parte del patrimonio medioambiental.
El presidente de la asociación, José Manuel Pérez Rivera, ha comprobado in situ el estado del pino centenario tras recorrer el arroyo de Calamocarro, sobre todo tras las constantes lluvias.

“Las borrascas de estos últimos días han afectado de manera grave a la cobertura forestal de nuestros montes”, añade. El pino centenario, que preside el arroyo, no se ha librado de esos daños.
“Este gran monumento natural, que se encuentra recogido en el inventario de árboles singulares de Ceuta, presenta una evidente inclinación hacia el sur. No es algo nuevo, pero después de las lluvias torrenciales de diciembre y enero la pérdida de la verticalidad del pino se ha hecho bastante evidente”, expone Pérez Rivera.
El daño de las intensas lluvias
“No creo que haya sido provocado por el viento, sino más bien por las intensas lluvias que han erosionado la tierra en la que hunde sus raíces el pino centenario. Estas raíces llevan mucho tiempo a la intemperie sufriendo la erosión e incluso el efecto del fuego durante el último incendio forestal que se llevó por delante varios castaños igualmente centenarios”, añade.
En la imagen compartida por Septem Nostra se demuestra la “evidente inclinación del pino en la última década. Temo que si no hacemos pronto algo perderemos este símbolo de la naturaleza de Ceuta. Hago un llamamiento público a toda la ciudadanía, a las autoridades, a los partidos políticos y a los medios de comunicación para que unamos nuestra fuerza para que el pino centenario siga con nosotros y puedan disfrutar de él nuestra generación actual y las futuras”, clama Pérez Rivera.
“Quisiera que este pino y su recuperación se convirtiera en el emblema del despertar de la conciencia de todos los ceutíes sobre la necesidad apremiante de proteger, cuidar y amar a nuestra naturaleza, a sus árboles, sus plantas, sus arroyos, a las criaturas que viven en el mar y a las que surcan nuestro cielo. Para mí este pino es un amigo muy especial al que llamo el Viejo Sabio".







En breve le meterán la sierra eléctrica y lo cortarán. Es lo único que saben hacer la Consejería de Medio Ambiente. Inútiles que no tienen ni idea en políticas medioambientales.
Las consejerías y asesores, están metidos a dedo, que se puede esperar.