Manos Unidas continúa mirando hacia el corazón de África. La organización de la Iglesia Católica para la ayuda, promoción y desarrollo del Tercer Mundo colocó ayer su stand en la Plaza Nelson Mandela, junto al Auditorio del Revellín, para recaudar fondos con los que apuntalar un nuevo proyecto solidario en lugares donde el día a día está presidido por las carencias. Esta tarde, de 18:00 a 21:00, volverán a ofrecer los productos de su mercadillo.
“Los objetivos son los propios de la asociación: sensibilizar a la población y reunir fondos con los que autofinanciar otro proyecto, esta vez en Malawi”, confirma la responsable de Manos Unidas en Ceuta, María de las Mercedes Canca. Será en la capital del país, Lilongüe, donde la colaboración desinteresada de cientos de ceutíes alumbrará un sistema de captación de aguas desde un pozo para canalizarla hacia el huerto de una escuela femenina de Secundaria que ocupan chicas huérfanas. En total, 20.400 euros que la ONGD se ha propuesto reunir apelando a la sensibilidad humanitaria de la ciudad. “Intentamos conseguir un poco de ayuda que se sume al apoyo que ya nos brindan mes a mes nuestros 137 socios”, confirman. De momento la solicitud del proyecto ya está cursada en el país africano y Manos Unidas va “enviando el dinero poco a poco, cuando se va reuniendo”. Cuando finalice, un informe oficial acreditará que las cantidades han revertido en la obra diseñada desde Ceuta. No será la primera vez que un proyecto en un lugar remoto del continente más castigado del planeta lleve el nombre de la ciudad. Durante 2014, la solidaridad local contribuyó a mejorar la calidad de vida de hasta 480 personas gracias a una aportación conjunta de 16.304 euros recaudada por Manos Unidas en Ceuta. La primera de las iniciativas sufragadas renovó el equipamiento del centro ‘Marie Vianney’ de Ziguinchor (Senegal), donde jóvenes recibe formación. La otra, en Arbinda (Burkina Faso), transformó también las instalaciones de otro albergue femenino.






