La organización Ma Tqich Waldi (‘No toques a mi hijo’) ha exigido una intervención inmediata tras la difusión de un niño obligado a beber alcohol en Marruecos y grabado mientras unos adultos a su alrededor se reían.
La organización ha pedido la conservación de las grabaciones y la emisión de instrucciones estrictas a los laboratorios de análisis de huellas digitales de la Policía Judicial para identificar a los implicados, determinar el lugar donde se grabó el vídeo y proceder a su detención.
Asimismo, declaró que “este acto no debe quedar impune. Por ello, exigimos a la justicia que aplique las penas más severas previstas en el Código Penal contra toda persona cuya implicación en poner en peligro la vida de un menor o agredirlo quede demostrada, para que sirva de ejemplo a quienes pretendan explotar a los niños”. En este caso el pequeño es instado a beber alcohol.
La problemática denunciada
La organización consideró además que este incidente refuerza la necesidad de resolver de manera definitiva la reforma del Código de Familia y del sistema penal, mediante la adopción de “mecanismos legales claros que criminalicen la explotación digital de los menores y refuercen la tutela legal para protegerlos de la negligencia o los abusos cometidos por familiares”, expone.
El consumo forzado de alcohol y las burlas hechas son un maltrato a ese menor.
La asociación ha subrayado la importancia de activar los canales de denuncia, fortalecer la responsabilidad digital de los ciudadanos y aumentar la supervisión por parte de las autoridades competentes sobre los contenidos que tienen como objetivo o explotan a los niños en las redes sociales.
La protección de los niños
Y concluyó afirmando que: “La protección de nuestros niños es una línea roja, y el Estado de derecho en el Reino de Marruecos constituye una sólida barrera frente a cualquiera que intente vulnerar la inocencia de la infancia”.
El vídeo muestra a un menor de edad sosteniendo una botella de una conocida marca de bebidas alcohólicas y bebiendo su contenido por indicación de dos personas, lo que ha provocado una ola de indignación y una fuerte condena.






