Cómo me encanta esta clase política. Forma un mundo al margen de todo, escenifica ese ridículo teatro en el que nos hablan de coherencia, de verdad, de promesas o de compromiso. Son los manipuladores de este siglo, los malos herederos de aquella clase política que sabía dar lecciones históricas. Los de ahora son simples bocetos de un arte que quedó tan prostituido que debería cambiar de nombre. Si la honestidad tuviera cabida en este mundo, la clase política se habría unido para rebautizarse con otro término más vinculado al negocio que a la cosa pública.
¿Saben lo malo?, que cuando se les recuerda se ofenden. Y de qué manera. Se indignan, pero todo el que puede intenta hacer lo posible para que no le muevan del sillón. Pocos, muy pocos cargos han dejado la política para volver a sus trabajos iniciales -porque los tenían- con la cabeza bien alta. Los hay que hacen lo posible por arrastrarse y conseguir estar ahí, aunque se les vaya rebajando en sus puestos. Da igual, todo vale.
En este mundo tiene que haber payasos y asistentes a un circo capaces de tragarse todos los trucos"
Habrá un gobierno en coalición PSOE-Unidas Podemos. Un gobierno que ha venido a reflejar la suma de lo que la mayoría de los españoles ha querido, rompiendo con épocas en las que las mayorías absolutas terminaron por hundir este país. Durante estos días hemos asistido a espectáculos de todo tipo desde un lado y desde el otro. Los debates se han tornado en insultos, en amenazas y advertencias. A los españoles, a los que nos siguen tomando por tontos, nos han manipulado desde todos los frentes con mentiras, mensajes de asustaviejas y temores de todo tipo basados únicamente en los intereses de las distintas formaciones.
Todo es un espectáculo, todo es un mero juego de intereses en el que los unos y los otros pelean por sus parcelas de poder mientras nuestras vidas continuarán moviéndose en el mismo círculo, entre los mismos problemas y con las incertidumbres que nadie supo cambiar o eliminar.
En este mundo tiene que haber payasos pero también asistentes a un circo capaces de tragarse los mejores de los trucos. Ahí estamos nosotros.






