La sintonía que existe entre el presidente de la Ciudad Autónoma y el delegado del Gobierno aparte de la propia necesidad por lo que se considera la lealtad institucional entre las dos administraciones también se basa en un concepto parecido de cuales son los pasos que deben darse para la mejora de la ciudad en todos sus condicionamientos. Ambos conocen a la perfección Ceuta, tanto por su condición de vecinos de esta tierra, como por las distintas responsabilidades que han ostentado y ostentan dentro de su larga trayectoria política, pero es que además el diagnóstico que hacen de los problemas y la solución a los mismos también son casi idénticos. En unos momentos de grave crisis económica, donde las prioridades deben estar muy claras, los dos han emprendido un camino sin retorno que debe llevarnos a una potenciación de la inversión privada en Ceuta, por hablar de una de las cuestiones que puede ayudar a superar en parte la crisis económica, que confiemos no tenga ya vuelta atrás.





