Coinciden en acondicionar, habilitar y dotar de aulas a los centros, por ejemplo prefabricadas.
Padres descontentos se personaron ayer en la Dirección Provincial del Ministerio de Educación para protestar por la asignación de centro de sus hijos, un malestar que se unió a la preocupación manifestada por la Comisión de Escolarización dada la ampliación de ratios en la mayoría de los colegios para Educación Infantil con el fin de absorber la creciente demanda. Una combinación que la representación ministerial tendrá que armonizar para el curso 2010-2011.
Los sindicatos no se mantienen al margen de la controversia y tanto CCOO como FETE-UGT instaron a Madrid y a su delegación en la ciudad a que emprendan las medidas necesarias de forma urgente ante las elevadas ratios que sitúan a gran parte de los centros en 27 alumnos por clase para Infantil de 3, 4 y 5 años. “Si ésta es la situación para el próximo curso, ¿qué ocurrirá en 2011-2012?”, se preguntó Mustafa Mohamed, presidente de la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos de Ceuta, FAMPA.
Juan Luis Aróstegui, secretario general de los comisionistas, adelantó que las centrales plantearán una posición común en los próximos días a través de la Junta de Personal. El sindicalista se opone al incremento de ratios ya que “dificulta el trabajo de los profesores e impide que se imparta la enseñanza en la calidad que se debe”.
Francisco Lobato, secretario general de FETE-UGT, teme que los pocos centros que no exceden la ratio establecida en 25 alumnos por aula, “lo harán en septiembre con la escolarización de niños fuera de plazo e incorporaciones de última hora”.
El ugetista lamenta que los centros escolares se hayan convertido en “aulas donde lo único que se hace es custodiar a los niños porque la labor educativa brilla por su ausencia con cifras de 27, 28 y 29 alumnos en clases de tres años, donde muchos no dominan la lengua castellana”.
La única solución cuando existe un incremento de las tasas de fracaso escolar, coincidieron sindicatos y FAMPA, consiste en acondicionar, habilitar o dotar de más aulas a los centros, incluyendo las aulas prefabricadas. “Otra alternativa es engañar a los padres, a la población y perjudicar a los profesionales”, subrayó el secretario general de CCOO, quien apuntó también al desdoble en los mismos centros, es decir, unidades que acuden a clase por las tardes. Unas opciones que estudian estos agentes educativos frente a un proyecto de construcción de centros concebido a largo plazo, puntualizó Lobato.
El presidente de la FAMPA estudia convocar movilizaciones en septiembre para protestar por la situación además de criticar que centros como el Valle-Inclán en Villajovita se destine a los PCPI antes que a la Educación Infantil y Primaria, además de proponer la ampliación de centros como el Vicente Aleixandre con la cesión de terrenos anexos.






