Bien es cierto que el peso que todavía mantiene el capítulo I en los Presupuestos de la Ciudad Autónoma es alto. Hablamos de algo más de un cuarenta por ciento, a pesar que en los últimos años se ha logrado aminorar en unos puntos, para el próximo ejercicio será de un dos por ciento, alrededor de un millón y medio de euros.
Una situación de estas características, por supuesto, refleja lo que siempre se ha dicho y es que la Ciudad Autónoma es la primera empresa de esta ciudad, no solamente en cuanto a número de empleados, sino que hace funcionar a las demás. Es la locomotora por excelencia de la economía ceutí. Pero también hay que reflexionar sobre lo que ha significado que durante la crisis económica en la Ciudad Autónoma de Ceuta no se haya producido ningún despido, a pesar de la que ha caído y lo que se ha podido ver en otros lugares. En Ceuta se ha continuando atendiendo, marcando las prioridades, con todas las obligaciones derivadas que se tenían. No solamente no han existido problemas en el pago de las nóminas, sino que tampoco nadie se ha tenido que ir a la calle. En un aspecto que, aunque ahora se pueda ver normal, lo cierto es que hubo que tomar medidas muy importantes para que los trabajadores continuaran en su labor.





