Se cumple un año del cierre de la frontera del Tarajal. De ese momento en el que un comunicado oficial anunciaba que, en cuestión de horas, no se podría cruzar más el espacio fronterizo. Aquel anuncio sonó a algo temporal. Nadie podía imaginar que eso duraría un año, que el cierre provocaría la ruina para tantas familias y que daría cobijo a nuevas formas de inmigración como las representadas por aquellos atrapados que intentaban escapar a nado. Hoy, un año después de la clausura del Tarajal, nadie sabe dar una fecha, nadie sabe aportar la información oficial adecuada para generar calma y tranquilidad entre las familias que, a uno y otro lado, dependen de la operatividad de ese paso. El COVID ha cambiado las vidas de todos y ha influido en la adopción de medidas drásticas como las que se tuvieron que tomar para evitar contagios masivos. Hoy, justo un año después de aquella decisión, FaroTV ha estado con atrapados y comerciantes que han vivido en sus propias carnes una situación complicada de la que tampoco se sabe cómo salir. La situación se antoja rara, las consecuencias son solo las que ahora soportamos, pero hay más que vendrán y, sobre todo, no sabemos cómo saldremos de esta anómala situación que a todos nos ha afectado y que tantas familias ha terminado por romper. Ceuta, ciudad frontera, vive como nadie lo que supone el bloqueo sin fecha de fin.






