El Imserso está dispuesto a seguir delegando cinco años más en la Ciudad la gestión del servicio de teleasistencia domiciliaria y de ayuda a domicilio, dos herramientas fundamentales para dar respuesta inmediata ante situaciones de emergencia, inseguridad, soledad y aislamiento de los beneficiarios y para atender sus necesidades de la vida diaria e incrementar su autonomía, posibilitando la permanencia en su domicilio el mayor tiempo posible.
Son alrededor de un millar los beneficiarios totales en Ceuta de ambos programas, dirigidos jubilados mayores de 65 años o personas con un grado de discapacidad igual o superior al 33%.
Más allá de la importancia de que la Administración General del Estado y la local coordinen sus medios para garantizar la mejor prestación de este tipo de proyectos, también es una noticia alentadora que mantengan su vocación de seguir mejorando su cooperación en beneficio de la ciudada, evitando trámites y trasiegos inútiles a través de una ventanilla única que acerque los recursos disponibles a los usuarios.
Es un modelo de cohabitación que debería extenderse también a otros ámbitos para reducir duplicidades inútiles y molestas, así como para mejorar el servicio que finalmente se presta a los beneficiarios, que es lo que las instituciones deberían por encima de cualquier otra cosa.






