La selección española de fútbol ha esquivado un intento de embargo en Estados Unidos relacionado con las indemnizaciones millonarias que distintos fondos de inversión reclaman a España por los cambios introducidos en el sistema de ayudas a las energías renovables.
La decisión llega mientras el combinado nacional disputa el Mundial de Fútbol 2026 en territorio estadounidense y supone un importante revés para el fondo Blasket Renewable Investments, que trataba de localizar activos vinculados a España para cobrar una compensación reconocida en un arbitraje internacional.
La justicia de EEUU descarta que la selección forme parte del Estado
La resolución, fechada el 22 de junio, ha sido dictada por el juez John D. Bates, del Tribunal Federal del Distrito de Columbia.
En ella se concluye que tanto la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) como la propia selección española son entidades jurídicas independientes y, por tanto, no pueden considerarse una extensión del Estado español.
El fondo inversor había solicitado documentación financiera relacionada con empresas estadounidenses que trabajan con la selección durante el Mundial con la intención de localizar posibles activos embargables.
Sin embargo, el magistrado considera que no existen pruebas suficientes para sostener que la Federación o la selección actúan como un "alter ego" del Estado español.
Por ello, la corte rechaza que puedan ser utilizadas para ejecutar las reclamaciones económicas derivadas de este procedimiento.
El origen de la reclamación está en los cambios aprobados en 2013
La disputa se remonta a la reforma impulsada en 2013, cuando se modificó el sistema de retribución de las instalaciones de energías renovables en España.
Aquellos cambios provocaron una oleada de reclamaciones internacionales por parte de inversores que consideraron que la modificación normativa afectaba a la rentabilidad de sus proyectos.
Uno de esos inversores fue Blasket Renewable Investments, que obtuvo un laudo arbitral favorable por valor de 47 millones de dólares.
Tras no recibir esa compensación, el fondo inició distintas actuaciones judiciales en Estados Unidos para intentar localizar bienes relacionados con España que pudieran servir para cobrar la cantidad reconocida.

España también pidió frenar las citaciones
El Estado español solicitó que se anularan o modificaran las peticiones de información dirigidas a empresas vinculadas a la selección.
Según defendió, esas solicitudes eran excesivamente gravosas, perseguían información que consideraba irrelevante y suponían un perjuicio para la Federación y el equipo nacional.
La resolución judicial ha respaldado finalmente esta postura al dejar claro que tanto la Federación como la selección mantienen una personalidad jurídica diferenciada.
Además, el juez también rechazó la pretensión de incluir al Banco de España dentro de las entidades susceptibles de embargo, recordando que ya había sido excluido previamente del procedimiento.
Más de 2.300 millones de euros pendientes
El caso forma parte de un escenario mucho más amplio relacionado con las reclamaciones internacionales derivadas de los cambios regulatorios aplicados a las renovables.
Según los datos recogidos en el procedimiento, España mantiene obligaciones reconocidas por valor de 2.316 millones de euros frente a empresas afectadas por aquellos recortes.
De esa cantidad, 552 millones de euros corresponden a costes financieros y legales acumulados por los impagos.
Aunque la resolución no pone fin al conjunto de reclamaciones abiertas, sí supone una victoria para España en este procedimiento concreto, al impedir que la selección española y la Federación Española de Fútbol puedan ser utilizadas como vía para reclamar esas compensaciones económicas en territorio estadounidense.






