El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, y el delegado del Gobierno, Francisco Antonio González, suscribieron ayer un protocolo que en la práctica implicará una ampliación y una optimización de los canales de colaboración que mantienen ya los dos Cuerpos que dependen de ambas administraciones: la Policía Local en el primer caso y la Nacional en el segundo.
El acuerdo, un paso adelante decidido en tiempos en los que más que nunca hay que fomentar sinergias en pos de la rentabilización máxima de recursos, tendrá su plasmación en medidas concretas. Por ejemplo, que cada una de las fuerzas policiales cuente con un agente sentado, físicamente, en las salas de control del otro Cuerpo. El objetivo final, avanzaron ambos representantes políticos, no es otro que alcanzar un entendimiento tal a medio plazo que conduzca incluso a la unificación de ese servicio básico para la ciudadanía y para la seguridad de Ceuta. Se compartirá información, superando así la sensación de que un área tan sensible funciona como una especie de compartimentos estancos, y se elaborarán planes específicos para que no haya solapamientos estériles de funciones. El acercamiento entre ambos Cuerpos se facilitará además con reuniones mensuales entre sus cúpulas. Bienvenidas sean todas las medidas que articulen mecanismos ágiles, coordinados y eficaces en la repuesta a la delincuencia, a la prevención del delito o a cualquier otro aspecto vinculado a la seguridad. Lo contrario, la defensa de la parcela propia por causa y efecto de ese vicio tan enquistado en este país de proteger a dentelladas parcelas de poder o competencias administrativas propias, carece de sentido si se traduce en ineficacia o falta de respuesta urgente. La seguridad requiere agilidad y coordinación, y eso es lo que parece que se impulsó definitivamente ayer.





