Que el Gobierno autonómico haya logrado en Madrid una financiación adicional de veintinueve millones de euros no significa que estamos en tiempos de opolencia ni que el Plan de Sostenibilidad que se aprobó en el mes de enero, que significaba un recorte de unos ocho millones de euros, se vaya a guardar en el cajón para que no volverlo a sacar. Que el ejecutivo de la Nación mantenga un nivel algo de sensibilidad hacia nuestra ciudad y hacia la ciudad hermana de Melilla supone, desde luego, una esperanza de continuar en esa línea de reconocimiento de una realidad distinta a la que sucede de Algeciras hacia arriba. Pero ello no es óbice para que las medidas de austeridad continúen el mismo camino emprendido hasta sus últimas consecuencias. No olvidemos que ese Plan de Sostenibilidad no es nuevo, es el cuarto Plan de Ahorro puesto en marcha por la Ciudad Autónoma de Ceuta desde el año 2008 y que en su globalidad es un ahorro de dieciocho millones de euros. Reconocer nuestras especificidades, si; pero continuar con las medidas ahorro, también, porque no solamente es una obligación, sino una necesidad.





