Visto para sentencia un juicio en el que un hombre mantiene su inocencia asegurando que él viajaba de copiloto, no como conductor
La Sala de lo Penal número Dos de nuestra ciudad acogió ayer un juicio en el que se trataba de dirimir la actuación de un vecino en una supuesta ilegalidad cometida cuando se encontraba a bordo de su vehículo, un Renault Clio.
De tal manera, a la conclusión de una sesión que concluyó a la espera de que se dicte sentencia, el Ministerio Fiscal solicitó para el acusado, cuya identidad responde a las iniciales A. M., una pena de multa de veinte euros al día durante año y medio, lo que se traduce en el pago de 10.800 euros, al entender que incurrió en un delito contra la seguridad vial.
En este sentido, cabe destacar que el Ministerio Fiscal, que mantuvo la petición de pena que inicialmente había estimado en el escrito inicial de acusación, tuvo en cuenta a la hora de solicitar sanción el hecho de que el acusado había sido ya condenado por un delito contra la salud penal y que había evitado el ingreso en prisión al quedar suspendida la pena.
Respecto a los hechos, que se remontan al 31 de julio de 2013, siempre bajo el punto de vista fiscal, cabe destacar que acaecieron en la barriada Miramar Alto, lugar en el que una patrulla de la Guardia Civil que se encontraba realizando un control de seguridad dio el alto al coche en el que a bordo se encontraba A.M. y que se dio a la fuga, si bien surge aquí una diferencia entre su punto de vista y el fiscal que marca la clave del caso: el acusado dice que no conducía el coche, sino que era copiloto, y Fiscalía, apoyado en las testificales de los agentes de la Benemérita que corroboraron ayer que conducía el coche, mantiene que A. M. manejaba el vehículo. De tal modo, será ahora la Justicia la que dicte sentencia en un sentido u otro.
El juez condena a cuatro acusados de tráfico de hachís
Hasta un total de cuatro hombres fueron ayer condenados en la Sala de lo Penal número Dos tras mostrar conformidad con la pena que para ellos solicitaba el Ministerio Fiscal en base a la comisión de un delito contra la salud pública. De todos ellos, quien llevaba más droga era un ciudadano marroquí, que fue detenido el pasado 3 de agosto en la Estación Marítima con 21 kilos de hachís. Irá tres años y cuatro meses en prisión. El resto, a la cárcel tres años y día, llevaban 9, 16 y g kilos.






