La Fiscalía cree que incurrió en un delito contra el derecho de los ciudadanos extranjeros y otro de falsedad documental, al proporcionarle un permiso portugués
El tribunal de la Sección VI de la Audiencia Provincial de Cádiz en Ceuta dejó ayer visto para sentencia el juicio celebrado contra A.E.H. que podría ser condenado por incurrir en un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y falsedad documental, tal y como solicita el Ministerio Fiscal.
Así, el hombre, que no mostró conformidad con la petición planteada por la Fiscalía, no aceptó por tanto la condena de dos años de prisión por cometer un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y por incurrir en falsedad documental al considerar que es inocente, lo que supuso que el juicio se celebrara.
Respecto a la solicitud que eleva el Ministerio Fiscal, cabe destacar que se produce en los siguiente términos: seis años de prisión por el delito concerniente contra los derechos de los ciudadanos extranjeros mientras que para el de falsedad documental se le pide un año de prisión y multa de seis meses con cuota de tres euros diarios, lo que supondría una pena total de 540 euros, que podría abonar en un pago fraccionado en distintos plazos siempre en el inicio de cada mes.
Asimismo, y toda vez que se celebró el juicio en la citada sala de la Audiencia Provincial, el Ministerio Fiscal no consideró oportuno incluir modificación alguna en el escrito inicial.
Los hechos por los que el hombre se sentó en el banquillo de la Audiencia Provincial se remontan a las 13 horas y 55 minutos del 8 de marzo del presente año, cuando el individuo fue sorprendido mientras manejaba un vehículo de su propiedad en la Estación Marítima de Ceuta por agentes del Cuerpo Nacional de Policía justo antes de querer viajar rumbo a Algeciras con la pretensión de introducir a la Península a un segundo compañero, sin papeles, proporcionándole a cambio una documentación falsa, encubierta en un permiso de residencia portugués que no se correspondía a la realidad, siendo presuntamente consciente de todo ello y por tanto de la ilegalidad que estaba cometiendo en ese preciso instante, algo que dirimirá la Justicia española.






