La presidenta de la asociación de vecinos de la barriada Santiago Apóstol, Pilar Albarracín, ha presentado una amplia lista de deficiencias que preocupan a los vecinos. Entre ellas, la ausencia de un parque infantil, el estado del polideportivo o la filtración de aguas fecales en los muros públicos de esta zona de Ceuta.
Para comenzar, Albarracín ha señalado el anhelo de un parque infantil como la mayor preocupación de la barriada en estos momentos. Los niños son piezas fundamentales del conjunto vecinal y su bienestar ocupa el primer peldaño de esta zona de Ceuta.
El polideportivo, en mal estado
“Somos de las poquísimas barriadas que todavía no tienen parque infantil”, comenta la presidenta de la barriada Santiago Apóstol.
Por otro lado, el polideportivo presenta un estado avanzado de deterioro. Los boquetes en el suelo y la suciedad han invadido el terreno. Pese a su amplitud, los vecinos no poder hacer un uso debido de las instalaciones por su estado.
Albarracín ha señalado que la Ciudad prometió solventar los problemas existentes en la barriada y que ella confía en que de una vez por todas se pueda limpiar la imagen de Santiago Apóstol y erradicar todas y cada una de las deficiencias que presenta.
Promesas
“Nos han dicho que recibiríamos la visita de la Consejería de Fomento, de Sanidad y Servicios Sociales y demás, que son los técnicos que valorarán las deficiencias que hay, a ver si alzando la voz podemos conseguir que las palabras se conviertan en hechos”, explica.
En los aledaños de la barriada Santiago Apóstol la imagen no cambia. La zona verde se ha convertido en una papelera y aunque “de vez en cuando se realiza limpieza, la crecida de los matorrales impide que se pueda seguir un mantenimiento. Las hierbas están altas y la suciedad está debajo”, expresa.
Esta situación ha atraído a roedores e insectos, convirtiendo la zona en un espacio poco saludable.
Procesos lentos
Albarracín sabe que son procesos lentos, pero como presidenta de la asociación de vecinos de Santiago Apóstol exige soluciones inmediatas a gran parte de los desperfectos existentes.
En cuanto a las viviendas que dan al mar, a la carretera dirección frontera, la crecida de las palmeras ha supuesto un problema a los residentes.
“Preocupa su crecida porque las ratas escalan y los vecinos temen que lleguen a las viviendas. Y, además, ya que muchos de ellos pueden disfrutar de una casa con vistas al mar, se les está privando de este privilegio”, relata Albarracín.
Filtraciones de aguas fecales
Continuando por la barriada, en un paseo muy completo junto a la presidenta de la barriada, se llega hasta los muros con evidentes muestras de deterioro debido a la filtración de guas fecales de los bajantes de los edificios.
“Todos los vecinos se quejan de esto. Se suelen concentrar gran variedad de charcos que desprenden un hedor insoportable y si esto es así ahora, no me quiero imaginar en verano”.
La presidenta de la barriada Santiago Apóstol añade que “hay una calle en la que hay unas señoras mayores a las que se les deberían de poner unos banquitos. Todas las barriadas tienen bancos para el descanso de las personas mayores y aquí también los queremos. Al igual que cuidamos a nuestros pequeños también hacemos lo propio con nuestros mayores”, dice.
Las comodidades de Santiago Apóstol, a menos
Según cuenta Albarracín, los residentes veteranos comentan que “las comodidades en la barriada van a menos porque antaño se gozaban de muchas más”.
También demandan una barandilla para una de las escaleras de la barriada de esta, ya que al no disponer de ellas se priva a muchas personas mayores de acceder a la zona alta de la barriada.
Cambiando de zona, los muros exteriores de Hospital Militar que colindan con el local social de la barriada, terreno que pertenece al Ministerio de Defensa, presentan unas grietas que preocupan en exceso a los vecinos, pues lamentan una futura desgracia por un posible derrumbe.
Una señal de tráfico en mitad de la acera
También ha señalado la ineptitud de quien colocó una señal de tráfico en mitad de la acera, privando a las personas que disponen de andadores o silla de ruedas para su movilidad de poder circular por esta calle.
“Tenemos un ascensor en el local social que es usado especialmente por personas con discapacidad, pero no pueden llegar a él porque una silla de ruedas no puede pasar por la acera debido a esta señal de tráfico”, concluye la presidenta de la barriada Santiago Apóstol de Ceuta.






Reclama de todo menos aparcamientos, que es lo que necesita un barrio por el que casi no pasa el autobús y la gente no puede ni usar el coche porque no se puede aparcar
Se te ha olvidado el problema que tenemos con la falta de aparcamientos te puedo dar una solución ensanchar hasta el puente el polideportivo, comer un poco de monte para darle fondo y ahí entran mínimo 30 vehiculos y eliminar el polideportivo que no tiene ninguna utilidad.