El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido este lunes la gestión de su Ejecutivo ante la crisis de Ceuta frente a los ataques de "toda la internacional ultraderechista europea y también al otro lado del Atlántico".
"Por algo será, tras ocho años de gobierno progresista", ha señalado en la reunión interparlamentaria del PSOE, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, tachara de "triste" lo ocurrido en la ciudad autónoma y afirmara que España tiene "cero control" de sus fronteras.
Sánchez, que ha prometido "esclarecer" lo ocurrido a finales de julio y ha garantizado que informará a los ciudadanos con "total transparencia", ha lamentado que, como en todas las crisis anteriores, tampoco en esta pueda contar con una oposición que se dedica a "esparcir su odio".
Las prioridades según Sánchez: "Entender qué ha pasado"
Según ha apuntado, "desde el primer minuto" las tres prioridades del Gobierno han sido asistir a los ceutíes con todos los recursos del Estado para devolver la normalidad a la ciudad; responder a la crisis humanitaria, con la tramitación de los expedientes de los migrantes de acuerdo con la ley; y "entender qué ha pasado, asegurarnos que no vuelva a suceder".

En ese contexto, ha prometido aumentar la inversión para reforzar el perímetro fronterizo y "esclarecer" lo sucedido el 30 y 31 de julio en la ciudad, cuando entraron de forma irregular decenas de miles de migrantes.
En su intervención ha evitado referencias a Marruecos.
Devolución de los que entraron
Enrocado en el mismo discurso, el presidente del Gobierno ha asegurado que los inmigrantes llegados a Ceuta “que tengan derecho a asilo, lo tendrán, como exige la ética, el derecho internacional y la nuestra legislación; y los que no, evidentemente, serán devueltos”.
No se ha salido de la línea expuesta en las distintas intervenciones que ha tenido hasta la fecha.






