El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha declarado este martes la ‘situación de interés para la seguridad nacional’ ante la crisis derivada de la entrada masiva de migrantes en Ceuta desde la frontera con Marruecos.
La decisión se ha adoptado después de una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad Nacional, convocada 26 días después de la entrada masiva registrada a finales de julio.
En el encuentro han participado, además del presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, un total de 17 ministros, entre ellos los responsables de las tres Vicepresidencias del Gobierno.
El Ejecutivo activa el máximo nivel de respuesta
El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha sido el encargado de anunciar la declaración, que supone en la práctica el máximo nivel de gravedad en materia de protección civil.
Cuerpo ha confirmado además que el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, asumirá el mando único para la gestión de la crisis, una medida que venía reclamando el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas.
El mando único busca agilizar la gestión de la crisis
El vicepresidente primero se ha mostrado convencido de que esta nueva estructura supondrá “un antes y un después” en la gestión de las personas migrantes que permanecen en Ceuta después de la entrada masiva registrada los días 30 y 31 de julio.
Cuerpo ha señalado que la coordinación bajo un mando único permitirá agilizar los procedimientos relacionados con las personas que continúan en la ciudad.
En concreto, ha destacado la necesidad de que la repatriación, en aquellos casos en los que sea necesaria, se produzca lo más rápidamente posible, así como de acelerar la gestión de los expedientes de los menores y de las personas que puedan tener derecho a solicitar asilo.
El vicepresidente primero ha incidido igualmente en la colaboración entre las distintas administraciones como uno de los elementos fundamentales para abordar la situación.
La declaración se produce 26 días después de los acontecimientos registrados a finales de julio y supone la activación de una nueva estructura de coordinación para afrontar una crisis que, según el Gobierno, requiere la actuación conjunta de las diferentes administraciones. Una situación que se extendería hasta el 31 de diciembre.






