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Francisco Javier Fernández fue rescatado por un buque mercante que le trajo a Ceuta el viernes. Pasó 36 horas a la deriva tras naufragar la barca en la que viajaba
Al menos le quedan dos días más de ingreso en el hospital de Ceuta hasta que pueda bien ser dado de alta o trasladado a un centro hospitalario en la península. Francisco Javier Fernández, de 50 años de edad, fue rescatado el pasado viernes por el buque mercante Baghira que le trajo a Ceuta. Desde que arribara a nuestra ciudad ha estado ingresado en el HUCE atendido en todo momento por los médicos, pendientes de su recuperación tras pasar 36 horas en el agua. En un momento de su convalecencia, Francisco habla con El Faro sobre el naufragio y cómo ha logrado salvar la vida. “Sabía que me iba a morir, pero me salvó la tranquilidad. Estaba tranquilo”, asegura.
Aún no se explica cómo pudo quebrar la barca en la que viajaba con otro hombre de 39 años con el que salió el jueves pasado a las 08.00 horas.
Tres horas después se produjo el naufragio y Francisco se aferró a un flotador del que no se separó en las siguientes 36 horas. El mar no estaba especialmente picado aquel día. “Había mala mar, pero no era para tanto”, comenta mientras asegura no encuentra explicación sobre cómo la barca, que se compró este verano, quebró de tal manera que echó a los dos ocupantes al agua.
No es la primera vez que Francisco vive una experiencia traumática. Señala que es la cuarta vez, pero “esta ha sido la peor”. Ahora es pensionista, pero antes trabajó de transportista, profesión que le dio algunos sustos. De todos ellos ha salido adelante, en un ejemplo de superación ante la adversidad. Preguntado si cree que es una persona con estrella, Francisco piensa que su abuela es su ángel de la guarda. Sólo así se explica cómo ha podido superar cuatro experiencias tan traumáticas, incluso ésta, ser rescatado del mar tras naufragar su embarcación.
No es pescador profesional. Explica que sale a pescar como afición y por ello cogió una barca el verano pasado para disfrutar de su hobbie.
Desde que su familia diera la voz de alarma, Salvamento Marítimo y la Guardia Civil inició el dispositivo de búsqueda poco antes de las 15.00 horas del viernes. Dos de sus hermanos y una tía de Francisco se han desplazado a Ceuta para estar junto a él. La angustia de la desaparición se mezcla ahora con la alegría de encontrar a su hermano y sobrino vivo.
Francisco se aferró al flotador que le ha mantenido con vida 36 horas. Aunque vio a otros buques navegar por la zona en la que él estaba no pudo hacer señal alguna para llamar su atención. “Estaban muy lejos”, precisa.
A unas doce millas del cabo de Trafalgar, el buque mercante Baghira vio a Francisco en el agua y le rescató. “Venía justamente de frente hacia a mí. Tuve que nadar un poco para esquivarle”, señala. Hizo señales con las manos para llamar la atención de la tripulación que se convertiría momentos después en su rescatador. Eran las 17.00 horas de la tarde.
Francisco explica que el buque mercante es de Filipinas, pero pudo entenderse con los tripulantes gracias a que el capitán era de nacionalidad chilena. “Menos mal que el capitán hablaba español”.
Desde el Baghira alertaron a las autoridades españolas del hallazgo y rescate de Francisco. De hecho, el helicóptero de Salvamento se acercó hasta el buque mercante y trataron de evacuarle hasta la península. Pero, según cuenta Francisco, se produjo algún fallo que impidió la evacuación y vio cómo el helicóptero retornaba a tierra. En el barco estuvo en todo momento atendido por la tripulación y un médico que también viajaba con ellos. Fue este médico el responsable de dar la primera atención sanitaria a Francisco tras sacarle del agua.
Dado que no pudo marchar en el helicóptero de Salvamento, el capitán del Baghira decidió avisar a las autoridades del siguiente puerto en el que tenían que hacer escala: Ceuta. A primera hora de la noche, el mercante atracó en el muelle Alfau con Francisco a bordo, donde fue atendido por una ambulancia del 061 y trasladado al Hospital Universitario. Allí ha permanecido las últimas 48 horas en observación de Urgencias y ahora descansa en una habitación.
Francisco dice confiar en que pronto pueda salir del hospital o, al menos, le den los permisos necesarios para ser trasladado a un centro sanitario de la península, para estar más cerca de su familia.
“Nos enteramos (del rescate) por los medios de comunicación”
Una tía y dos hermanos de Francisco Javier Fernández se han desplazado a Ceuta para verle. Fue la familia la que dio la voz de alarma el pasado viernes al no tener noticias de él. Sabía que había salido a pescar en su embarcación, pero desde entonces no había dado señales de vida desde que saliera del puerto de Sancti Petri, en Chiclana de la Frontera. Aunque la desaparición de pescadores en la zona es habitual, uno nunca se acostumbra. Horas después de que se iniciara el dispositivo de búsqueda, el mercante Baghira rescató a Francisco. La familia asegura a El Faro que se enteró del rescate a través de los medios de comunicación. “Nos enteramos por Canal Sur”, asegura la tía. Igualmente, a través de los medios de comunicación, la familia de Francisco se ha enterado del hallazgo del cuerpo del hombre que le acompañaba aquel día en la barca, un hombre de 39 años, que fue hallado en la zona de Barbate, su ciudad natal. Por respeto a la familia del fallecido, Francisco y sus familiares no quieren hablar sobre este hombre de apenas 39 años.
Hallado el segundo pescador
La Guardia Civil avistó el cuerpo del compañero de Francisco, en Barbate
Francisco Javier Fernández salió a faenar el pasado jueves con otro hombre de 39 años, cuya vida no corrió la misma suerte que la de Francisco. Ambos salieron a faenar, como aficionados a la pesca de recreo, en la madrugada del jueves desde el puerto de Sanct Petri, en Chiclana de la Frontera. La mala situación del mar, hizo que la barca en la que ambos viajaban quebrara echando a los dos hombres al agua. Francisco logró aferrarse a un flotador neumático que le ha salvado la vida, pero ha sido igual para su compañero de viaje.
La Guardia Civil halló el cadáver del pescador de 39 años a pocas millas de la localidad de Barbate. Según ha informado el Servicio de Emergencias 112 Andalucía, la Benemérita, que ha participado con Salvamento Marítimo en el dispositivo de búsqueda activado desde el viernes, avistó el cuerpo a unas cuatro millas del puerto barbateño, de hecho, ciudad natal del fallecido.
Finaliza con este hallazgo la búsqueda de Salvamento Marítimo y la Guardia Civil de los dos pescadores que desaparecieron tras partir del puerto de Chiclana. Sólo Francisco ha logrado salir con vida de esta traumática experiencia y confía en poder volver a su casa en los próximos días.
Las noticias de desapariciones y hallazgos en el mundo de la mar son habituales en la zona. Algunas historias terminan con final feliz y otras no. De hecho, el pasado sábado se pensó que el compañero de Francisco podría ser el cuerpo que se halló en la playa de Conil a primera hora. Sin embargo, las primeras investigaciones sobre el cuerpo lograron identificar al fallecido. Otro pescador al que se buscaba desde el pasado 31 de octubre.






