Además la Línea 1, que hace el recorrido del Sarchal, sufre también actos vandálicos que han denunciado los propios vecinos “porque son un peligro”
Los problemas de inseguridad en el transporte público siguen sin resolverse. Los usuarios de la línea de autobús que opera entre el Sarchal y el centro, han denunciado que en varias ocasiones unos jóvenes han arrojado piedras con el consiguiente peligro que supone para la seguridad de todos. Desde la empresa de autobuses, el gerente, José María Cuéllar, ha confirmado la noticia afirmando que se ha roto un cristal del autobús “pero se trata de casos puntuales”.
Cuéllar ha mostrado más preocupación por la línea que opera en Juan Carlos I ya que “en tan sólo una semana han roto tres cristales y los jóvenes que están en la parte baja de la barriada, donde el polideportivo, tienen por costumbre y por sistema llevar a cabo este tipo de actos vandálicos con los problemas de seguridad y de coste que supone”. Cada cristal tiene un precio que oscila desde los 1.200 a los 3.000 euros y tardan más de una semana en enviarlos desde Santiago de Compostela o Zaragoza que es donde se piden.
La empresa de autobuses teme que los problemas vayan en aumento y asegura que “el que quiere hacer daño lo hace y no importa que haya agentes de la policía local porque buscan el momento en que no estén y si se les pilla como se declaran insolventes nos quedamos como estamos”.
Los usuarios y los conductores también se han llevado varios sustos ya que los que arrojan las piedras lo hacen “sin miramientos y trabajar de esta forma es muy complicado”, reconocen desde la empresa.





