-
Cruzar la carretera, incluso por el paso de peatones, se ha convertido en una ‘práctica’ de riesgo por la velocidad que alcanzan los coches
Sienten que el sencillo acto de cruzar una carretera pone en riesgo sus vidas, aún cuando utilicen los pasos de cebra habilitados para el tránsito peatonal. Así viven los vecinos de la Avenida Reyes Católicos, cuya calle principal se ha convertido en un “circuito de carreras”, según explica uno de los afectados.
No es una situación nueva. Las altas velocidades que alcanzan los vehículos en esta transitada zona lleva años preocupando a los vecinos. Coches y motos que llegan a poner el velocímetro en 70 kilómetros por hora en una vía donde no se pueden superar los 30, “y no es que lo digamos nosotros, es que hay señales viarias que así lo indican”, apunta.
Hace siete meses, los vecinos presentaron en el Registro General de la Ciudad una solicitud para colocar algún sistema que frenara las altas velocidades de vehículos y motocicletas, aunque a día de hoy siguen sin obtener respuesta. “Nos comentaron que el ruido de las bandas sonoras podía molestar a los vecinos, por lo que nos parece bien que se coloquen badenes”, apunta uno de los vecinos.
La carretera se está convirtiendo en una trampa mortal para los vecinos que ya han sido testigos de lo que podían haberse convertido en dos tragedias: hace unos meses un joven sufrió una rotura de tobillo cuando intentaba cruzar por el paso de peatones y un vehículo lo arrolló. El mismo caso se repitió con un niño de 10 años que recibió un golpe en el hombre y lo lanzó contra el suelo cuando el pequeño atravesaba el cruce peatonal. Dos situaciones que podían haber terminado de forma drástica y con el común denominador de unas velocidades desorbitadas para la zona en cuestión y que se agrava en horas nocturnas. “Entre las 2 y las 3 de la madrugada van como locos”, señala.
Los vecinos lamentan que la situación es de sobras conocida por Ciudad y Policía Local sin que por ello se hayan adoptado las medidas encaminadas a frenar este grave problema. “¿Están esperando que maten a alguien para poner medios”, se preguntan.






