La reutilización de la actual residencia de mayores Nazaret en un proyecto ideado por la Ciudad Autónoma de convertirlo en una especia de polifuncional dirigido a las asociaciones de discapacitados permite reflexionar sobre la necesidad que existe en nuestra ciudad, donde el espacio no sobra desde luego y donde las infraestructuras y más
en una época de crisis han de aprovecharse hasta el último momento, de darles una utilidad. Y el mayor grado de inutilidad que existe en una infraestructura en Ceuta desde hace varios años es el antiguo Hospital de la Cruz Roja. Por supuesto, que el mismo no es de propiedad pública, sino privada, en este caso de los servicios centrales de Cruz Roja española. Una entidad sin ánimo de lucro que está dejando morir un edificio que se podría utilizar para multitud de actividades o darle algún tipo de salida y donde las administraciones tampoco están presionando lo suficiente para que se pueda encontrar lo que sea, que siempre será mejor que dejarlo morir, hasta que se nos caiga encima.





