Las dos administraciones, unidas, traen buenas noticias para la ciudad. Ayer, tras el encuentro mantenido con el ministro Wert, la Ciudad y la Delegación del Gobierno se traían un buen anuncio debajo del brazo: Ceuta tendrá mil nuevas plazas de Infantil y Primaria en el plazo de un año, tras conseguir que los planteamientos de disposición de nuevos centros escolares que se llevaban hayan sido aceptados. El trabajo bien hecho tiene sus frutos. Y al igual que caben las críticas contra Juan Vivas o Francisco Antonio González Pérez cuando algo no marcha bien, también deben caber los elogios a las buenas gestiones. Hoy es uno de esos días en los que, entre tanta noticia negativa, entre tanta polémica generada, debe ser destacado algo positivo, porque también lo hay. Ceuta arrastra un déficit de calado, neurálgico y estructural en materia educativa. Tal es así que durante años no se ha construido ni adaptado un centro para cursar Infantil y Primaria a pesar de que la demanda demográfica lo exigía. Gracias a la optimización de infraestructuras, al estudiado esqueleto de actuaciones que han contado con el respaldo de Madrid, se podrá disponer de un curso escolar 2014/2015 en el que se alivien las ratios y se puedan redistribuir los escolares de una forma, cuando menos, digna. La educación es la base para una sociedad desarrollada. Se ha dado un paso clave.





