La Policía Nacional celebró ayer su 202 años desde su creación y lo hizo con discursos y condecoraciones, pero también con algo mucho más importante: el recuerdo a quienes formaron parte de este cuerpo de seguridad.
Hay que respetar la historia para entender el presente, hay que valorar a quienes estuvieron trabajando en las filas de la Policía Nacional para comprender el tiempo actual y lo que está por venir.
Como bien apuntó en su discurso el jefe superior, Eloy Román, “el CNP es una de las instituciones mas valoradas. Lo que ha sido la Policía estos 202 años lo celebramos, pero de lo que hagamos ahora depende la imagen del futuro. Hay que dar lo mejor de cada uno para que en venideros aniversarios nuestros compañeros del futuro estén orgullosos de nosotros”.
Y esa precisamente es la clave de todo. Hacer las cosas bien hoy para que los hombres y mujeres de la Policía Nacional del mañana respeten las decisiones y la labor adoptada por quienes les precedieron en una cadena que tiene que estar marcada por los valores que definen a un buen policía nacional: entrega, valentía y sentido del deber. Cumplir 202 años es importante, pero más lo es seguir trabajando con la profesionalidad y el fin último de ayudar al ciudadano, servirle y combatir la delincuencia honrando la historia de quienes ya lo hicieron o incluso se dejaron la vida en ello.






