Ha terminado entregándose a la Guardia Civil. Así ha finalizado este viernes un suceso protagonizado en Ceuta por un inmigrante que había llegado hasta el Recinto, según su manifestación a nado, aunque suelen ser acercados por embarcaciones.
Estando en el agua fue detectado por la Guardia Civil, cuyos agentes iban a proceder a su rescate.
El joven optó por subir por los acantilados, zona de donde no se retiraba, por lo que corría peligro su integridad física.
Esta situación adversa fue la que llevó a que fueran movilizados componentes del Cuerpo de Bomberos, toda vez que los agentes de la Guardia Civil instaban al joven a deponer su actitud sin éxito.
Bomberos, movilizados
Los miembros del SEIS acudieron rápidamente hasta este punto para intervenir coordinando la actuación prevista por protocolo ante este tipo de situaciones, con el material necesario para garantizar la integridad física de la persona.
La llamada había sido registrada a través del teléfono único de emergencias, 112, que desvió la incidencia al SEIS en torno a la una de esta tarde.
Los bomberos que estaban de servicio acudieron hasta el punto origen de la incidencia sin que fuera necesaria su intervención.
El inmigrante terminó atendiendo las indicaciones de la Guardia Civil y entregándose a los agentes, que aplicaron el protocolo de identificación y devolución al vecino país. Los propios agentes rescataron al joven que en varias ocasiones estuvo a punto de precipitarse.
Punto de llegada
La zona del Recinto es uno de los puntos de llegadas de inmigrantes que en muchos casos son aproximados por embarcaciones que los obligan a arrojarse al mar cuando están cerca del destino.
La actitud de este joven, que rechazaba las órdenes de la Benemérita, estaba orientada a evitar que lo pudieran devolver a su país.







Y del Recinto, a la frontera... Que hace mucho viento para estar dando vueltas.