Una representación de los 300 que quedan en este país no quiso faltar al acto. Sanz reconoce que es tarea pendiente el que tengan un subsidio digno. Solicitan que al menos se les reconozca como se ha hecho en el país galo
Dicen que tan sólo quedan 300 soldados en Marruecos de los que lucharon junto a Franco para derrocar la República. Que en el último año han fallecido varias decenas y que no hay derecho a que continúen viviendo con pensiones de apenas 300 euros y sin otros derechos que, en comparación a los que decidieron luchar con Francia, salen perdiendo porque el país del otro lado de los Pirineros ha arreglado las pensiones para ellos mientras que España sigue sin solventar lo que todos los que ayer se reunieron en el Salón del Té del antiguo Cuartel de Regulares de Ceuta, consideran debe llevarse a cabo cuanto antes. Medio centenar de esos 300 combatientes del bando franquista llegaron ayer a Ceuta como invitados de honor para asistir y celebrar el 102º aniversario de Regulares. Algunos, llegados del sur del país aluita, se levantaron a las cuatro de la mañana para no faltar a una cita en la que los octogenarios, en su mayor parte, recordaban tiempos pasados, batallas ganadas o perdidas y una muy especial y que aún les sigue doliendo y es la de que se reconozca que ellos se entregaron como cualquier otro a la causa de España y España les ha dejado en la cuneta.
El secretario general de la Asociación de Combatientes Marroquíes, Sabik Anim, habló con toda la fuerza del Ejército Marroquí al que representa y acompañado de otros miembros de la entidad como el tesorero Mricha Ahmed, solicitó que España reconociera con la misma dignidad con la que lo ha hecho Francia, el trabajo y los años de vida que los soldados marroquíes han entregado a esta patria. Todos están de acuerdo en que las reivindicaciones son justas. “La Federación Mundial de Antiguos Combatientes exige que España regule esta situación y que se haga, el menos, una revisión de las pensiones de todas estas personas”, explica Alla Saf, presidente de la Fundación Hassan II que también ayuda a enmendar lo que se ha convertido en un problema que pronto, si las cosas no se enmiendan, tendrá fecha de caducidad. Cada vez son menos, el tiempo pasa y llegará un momento en que todos fallezcan. "Aún así, al menos sus viudas o sus hijos deberían tener derecho a Sanidad y una pensión como han hecho en Francia", apunta Jesús Palop, presidente de la Hermandad de Regulares que lleva ya quince años enredado en burocracia para conseguir esta demanda. Ese es el problema: la burocracia. Ahora además se une el de la crisis.
Así lo reconoce el Comandante General de Ceuta, José Manuel Sanz: “Volveremos a elevar la petición al Ministerio”, prometió asegurando que no hay falta de voluntades pero que el pago de esos posibles subsidios “debe someterse a que se deriven unas partidas que quizá no estén disponibles aunque personalmente considero que es una reivindicación justa”.
Derecho a una sanidad
Las familias marroquíes de los antiguos soldados Regulares aseguran que van a seguir peleando por lo que consideran es justo y legal para ellos. En Tetuán, sin ir más lejos, el que antes era conocido como Hospital Militar y que ahora lleva el nombre de Hospital Militar, piden que abra sus puertas para el colectivo de viudas, por ejemplo, que se ven sin ninguna asistencia sanitaria, al contrario que las viudas de los soldados que lucharon con Francia y que al menos tienes derecho a una Sanidad. También el ámbito educativo piden que les otorgue algún tipo de beca para los centros españoles de formación ya que “tal sólo la matrícula y el coste de un año de curso es superior a los mil euros y ninguno puede permitirse gastarse ese dinero que ni siquiera tienen con esas pensiones irrisorias o inexistentes”. Además solicitan que el consulado facilite el papeleo relativo a la consecución de visados para todos los que requieren viajar a España para visitar a sus hijos o familiares. “Antes era gratuito, ahora nos cuesta casi 90 euros conseguir un visado que en ocasiones ni siquiera nos llega aún después de haber pagado y no es justo”.
“En Jarama había más muertos que vivos”
Aún tiene en su brazo la cicatriz de un balazo que recibió en la batalla del Jarama, un episodio que recuerda como si fuera ayer y donde “había más muertos que vivos”. Ahmed Abdeselam Sarguini muestra su carnet de soldado. Era el 28.781 y todos le llamaban ‘El Bigotes’. Recuerda también cuando el 15 de abril de 1939 se terminó la guerra y desfiló en Castellón de la Plana. Nació en 1913 y sigue viviendo en Tetuán, ciudad de la que se fué para alistarse “porque había que ganar dinero”. España entonces “era muy pobre, no había dinero y la gente pasaba hambre. ¿Qué te voy a decir de la guerra? Era un soldado, hacía lo que me mandaban, era joven y fuerte, ahora ya estoy viejo”. El médico, al alistarse, calculó su edad mirándole los dientes y cuando terminó la contienda civil española, siguió como regular hasta el 56. “Cobraba 526 pesetas al mes, ahora ni eso. Estamos olvidados, la verdad”, explica.
“mi hija tiene leucemia y necesito ayuda”
Benaisa Kador muestra el carne de su padre, Regular nº 108.781 del Grupo 6. Siempre estuvo muy presente en su casa el espíritu de los Regulares a los que se padre decía haber pertenecido con orgullo. Huérfano de Regular marroquí, vino desde Assila para pedir ayuda. Acogió a una niña al quedarse desamparada “y es como mi hija, ahora tiene leucemia y no tengo dinero para curarla así que pido por favor a quien me pueda ayudar que se ponga en contacto con Regulares”.
102 años al servicio de la Patria
El Grupo de Regulares 54 (GREG-54) abarrotó el patio del Acuartelamiento Gonzalez Tablas. No era para menos. Estaban de aniversario. 102 años desde que se crearon las Fuerzas Regulares aglutinaron a las principales autoridades de la ciudad, familiares, amigos y antiguos Regulares que no quisieron faltar al acto.
Con el Coronel Jefe al mando, Sebastián Vega, además del Comandante General de Ceuta, el acto fue presidido por el que por su especial vinculación a la Unidad fue nombrado como Regular de Honor, el Teniente General Juan Bautista García Sánchez. El Coronel le agradeció durante el discurso las aportaciones de su familia al Museo de Regulares relacionadas con su abuelo, el que fue Comandante medalla Militar del Grupo de Tetuán nº1 Juan Bautista Sánchez. Dijo además que al igual que en los días en que su abuelo sirvió a España, “nosotros solo aspiramos a lo mismo y pedimos que se nos tenga en cuenta y se nos asigne el puesto en el combate para el que fuimos creados: la extrema vanguardia”. Vega hizo balance del más de un siglo que llena una historia escrita con sangre de héroes y recordó que se han quedado en el camino 10.427 muertos, 51.270 heridos y 1.209 desaparecidos. Además recordó el paso de las alpargatas a las botas de Gore.Tex, de la chilaba al traje intemperie y del fusil máuser al fusil HK entre otras novedades “pero siempre persistiendo el deseo de ocupar puestos de honor llegada la hora de defender a España”.
Tras la imposición de condecoraciones, no faltó el acto de homenaje a los que dieron su vida por España “sirviendo con lealtad y muriendo con honor porque no quisieron andar otro camino, no quisieron servir otra bandera, no supieron vivir de otra manera” y tras los rezos del padre y del santón, se entonó el Himno de Regulares en uno de los momentos más emotivos del acto.
Tras el desfile de las Unidades y la despedida de la Bandera, otro año más, Regulares hace historia.
JUAN BAUTISTA
“El Regular representa sacrificio, heroísmo y compromiso”
El Tte. Gral. Juan Bautista García Sánchez recordó ayer a su abuelo con especial cariño al pertenecer al grupo de Regulares como militar individual y al haberle transmitido a toda la familia “el amor a España, el compromiso, el sacrificio y el heroísmo, representado por todos estos hombres que hoy me nombran Regular de Honor, algo que siento con especial orgullo”. Llegado de Madrid, donde está al mando del Apoyo Logístico, mostró su agradecimiento.







