Tras el terrible varapalo sufrido por los empleados públicos, tras el criminal recorte de sus salarios el pasado mes de mayo de 2010, el sindicato CSI.F, inició las gestiones para denunciar al Gobierno, por lo que consideramos un injusto e ilegal recorte de derechos, ya que dicho recorte, suponía un ataque contra las condiciones laborales de los empleados públicos.
Bien, pues más de un año después, el Tribunal Constitucional, ha decidido respaldar el recorte de derechos efectuado a los empleados públicos por el Gobierno, no admitiendo a tramite la cuestión de inconstitucionalidad que presentara en su día la Audiencia Nacional.
¿Qué se puede esperar de un Tribunal Constitucional tan politizado y complaciente con el Gobierno? Esta es una “gracia” más de un Tribunal que cada vez nos inspira menos confianza y respeto.
El Auto del Tribunal Constitucional, en el que se recoge dicha decisión, entre otras cosas dice que, dicha cuestión de inconstitucionalidad es “notoriamente infundada”, así como que “es el convenio colectivo el que debe respetar y someterse no sólo a la ley formal, sino, más genéricamente, a las normas de mayor rango jerárquico y no al contrario".
Por supuesto, los Convenios Colectivos deben estar sometidos a la legalidad, aunque entendemos que estas afirmaciones hacen tambalearse las bases de la negociación colectiva, dado que a pesar de negociar y pactar con la Administración las condiciones de trabajo, ésta pude en cualquier momento modificarlas sin previo aviso mediante decreto, algo que produce una gran indefensión a los trabajadores.
Aunque tenemos que acatar la resolución, CSI•F seguirá recurriendo el “decretazo” y para ello acudirá a las distintas instancias internacionales.





